sito Alonso, objeto de deseo en anteriores campañas, se instala por fin en el Buesa Arena. Su nombre lleva años en la cabeza de Josean Querejeta aunque no ha sido hasta ahora cuando ha podido entablarse la relación. Un entrenador joven aunque ya con un bagaje suficiente a sus espaldas como para poder confiar en su experiencia. No lo tendrá fácil, sin embargo. El banquillo baskonista es una silla eléctrica sometida a una presión sideral que solo entienden los que se sientan en ella. Sea como sea el equipo, el público y el club exigen ganar siempre o casi siempre, en Liga, en Copa y en la Euroliga. No cabe aludir a la mayor o menor calidad de los jugadores ni tampoco refugiarse en las lesiones, aunque se produzcan, para justificar resultados mediocres. Quizá sea un equipo acostumbrado a vivir por encima de sus posibilidades, pero es lo que hay y lo que Sito Alonso tendrá que asumir desde el primer día para sobrevivir al siempre complicado puesto de entrenador del Baskonia. Para más inri, el nuevo técnico se encuentra un listón muy alto tras la exitosa campaña cuajada por Velimir Perasovic. Y es posible, está por ver, que las prestaciones de la plantilla puesta a su disposición sean inferiores. Ánimo y suerte, Sito. Y ya de paso, tráete a Mumbrú, que buena falta te harán lugartenientes de confianza.