El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este martes en una cena de estado con el rey Carlos III de Inglaterra que el monarca británico "está de acuerdo" en que Irán nunca "tenga un arma nuclear", pese a que en Reino Unido la Corona se mantiene oficialmente neutral en asuntos políticos.

El inquilino de la Casa Blanca estaba leyendo un discurso en el que ensalzaba las campañas británicas en todo el mundo a lo largo de su historia cuando, al pronunciar las palabras "Oriente Próximo", ha detenido la lectura y ha levantado la mirada para dirigirla a los asistentes.

ALUSIÓN A IRÁN

"Estamos haciendo un poco de trabajo en Oriente Próximo ahora mismo", ha apuntado antes de asegurar haber "derrotado militarmente a ese adversario", en velada alusión a Irán. "Carlos (el rey británico) está de acuerdo conmigo, incluso más que yo", ha aseverado antes de prometer que "jamás" dejarán que Teherán "tenga un arma nuclear", un alegato recibido con aplausos.

Trump ha puesto así a prueba la neutralidad de la Corona del Reino Unido en un discurso en el que ha ensalzado la relación y la "amistad" entre ambos países a lo largo de la historia, afirmando que "se han mantenido unidos, desafiantes y triunfantes contra las fuerzas del comunismo, el fascismo y la tiranía" y que, juntos, han "ampliado los alcances del conocimiento humano" para hacer del mundo "un lugar más seguro, más próspero, más justo y más libre".

TENSIÓN CON LA NEUTRALIDAD DE LA CORONA

"La historia no ha conocido una fuerza más poderosa que la combinación del patriotismo estadounidense y el orgullo británico", ha asegurado.

Asimismo, se ha referido a todos los países con pasado colonial británico al declarar que "la mayoría" de ellos "desconocen lo que realmente le deben a este imponente legado de derecho, libertad y costumbres británicas que recibieron", que Estados Unidos recibió como "un gran regalo", según el mandatario norteamericano.

"Que nuestros dos países permanezcan unidos para siempre por la libertad, la justicia y la gloria de dios", ha concluido.

Las palabras de Trump en cuanto a la postura sobre Irán del rey Carlos III de Inglaterra chocan de pleno con la neutralidad esperada de la Corona británica, que no expresa opiniones partidistas. A este respecto, cabe recordar que el primer ministro del Reino Unido, el laborista Keir Starmer, afirmó a inicios de abril que su Gobierno no se dejaría "arrastrar al conflicto". "Esta no es nuestra guerra", subrayó.