El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ha anunciado que este próximo domingo comenzará un "aumento significativo" de los ataques conjuntos con Estados Unidos contra Irán y, en particular, "las infraestructuras de las que depende".
La declaración de Katz tiene lugar solo horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aventurara exactamente lo contrario: la "consideración" sobre una posible "reducción de los esfuerzos militares en Oriente Próximo con respecto a Irán", tal y como indicó esta madrugada en redes sociales.
Coordinación con Estados Unidos
Ahora, el ministro de Defensa israelí ha asegurado que "la campaña liderada por el presidente estadounidense Trump y el primer ministro Netanyahu va a proseguir" y promete que Israel no se detendrá hasta que "sean alcanzados todos los objetivos de guerra".
"Estamos decididos a seguir liderando la ofensiva contra el régimen terrorista iraní, a decapitar a sus comandantes y a frustrar sus capacidades estratégicas, hasta que se eliminen todas las amenazas a la seguridad del Estado de Israel y a los intereses estadounidenses en la región", ha concluido.
Cuatro miembros de Hizbulá abatidos
Israel informó haber abatido a cuatro miembros de Hizbulá durante una ofensiva terrestre en el sur de Líbano la pasada madrugada y atacó varias sedes de la milicia chií libanesa en Beirut.
Según el comunicado militar, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) neutralizaron a un terrorista en un enfrentamiento terrestre y, posteriormente, dirigieron ataques aéreos contra otros que abrieron fuego contra las tropas israelíes. Tres terroristas más fueron eliminados con fuego de tanque.
Además, la fuerza aérea, guiada por la inteligencia militar, atacó una sede de Hizbulá en Beirut. Según la versión israelí, no se registraron bajas en su bando durante estas operaciones.
Implicación en el conflicto
El conflicto escaló tras la implicación de Hizbulá en la guerra con Irán, lanzando cohetes hacia territorio israelí en represalia por el asesinato del otrora líder supremo iraní Ali Jameneí por parte de Israel. Esto motivó que el Estado hebreo iniciara una operación a gran escala en el sur de Líbano, ocupando posiciones estratégicas y provocando un millar de muertos y el desplazamiento masivo de un millón de personas en un país con menos de seis millones de habitantes.
Las FDI se han instalado cerca del río Litani, con el objetivo de atacar supuestos bastiones de Hizbulá y sus vías de abastecimiento, mientras la población local teme no poder regresar a sus hogares, con Israel posponiendo un hipotético retorno sine die. Antes de la entrada de Hizbulá en el conflicto, Israel ya violaba casi a diario el alto el fuego firmado con Líbano el 27 de noviembre de 2024, causando decenas de muertos en la misma región del sur del país.