Roma - El barco de la ONG alemana Lifeline continúa en el Mediterráneo, con más de 200 personas rescatadas a bordo, a la espera de que algún país le permita atracar en puerto seguro, mientras Italia exige a Malta que acoja la nave por estar actualmente más cerca de sus costas. Esa embarcación rescató en la noche del miércoles a 224 personas y hoy participó en el salvamento de otros 113 inmigrantes, que ahora se encuentran en un buque mercante, explicó el portavoz de dicha organización no gubernamental, Axel Steier. Según indicó el ministro italiano del Interior, Matteo Salvini, en un mensaje en Twitter, a bordo del barco de la ONG hay actualmente 239 personas.
Por su parte, el titular de Infraestructuras y Transportes de Italia, Danilo Toninelli, publicó un vídeo en la red social Facebook en el que afirma que esta embarcación, que lleva bandera holandesa, está actualmente más próxima a las aguas de Malta y, por tanto, tiene que ser este país el que abra sus puertos. Afirmaba también de que un avión de la Agencia Europea de Control de Fronteras (Frontex) verificará próximamente la posición de la nave y, una vez compruebe que está más cerca de Malta, “enviará una solicitud formal” a las autoridades de La Valeta para que se hagan cargo de las personas que viajan en ella.
“El puerto seguro más cercano es Malta. Malta no puede mirar hacia otro lado”, subrayaba. Salvini ya ha dejado claro que este país no acogerá a más inmigrantes rescatados por barcos de ONG que naveguen en el Mediterráneo. “No podemos recibir un solo refugiado más. Por el contrario, quisiéramos entregar algunos”, señaló en declaraciones a la edición digital de la revista alemana Der Spiegel. Además, coincidía en las redes sociales con Toninelli e instó a Malta a recibir al barco, en medio de amenazas de detenciones a la tripulación de la nave de la ONG alemana si llega a Italia.
Las autoridades de Malta rechazaron ayer acoger al barco de la ONG alemana Lifeline, que permanece en el Mediterráneo a la espera de que algún país le permita atracar en un puerto seguro.
“Irresponsabilidad del barco” Malta estima que no puede ser “responsable de la irresponsabilidad de un barco” que navega con sobrecarga, ya que tiene una capacidad de 50 personas y lleva a bordo a estos más de 200 socorridos. También opina que “el barco no ha señalado estar en situación de peligro” y por tanto no es necesario que Malta asuma su situación por estar próxima a sus aguas, tal y como pide Italia.
Malta añade que el barco debe ser responsabilidad del país del que porta la bandera, en este caso de Holanda, y que por tanto se limitará a “controlar” y “proporcionar asistencia de casos médicos urgentes y cualquier suministro si es necesario”. Mientras se decide la suerte de estas personas, la embarcación permanece en el Mediterráneo, como ocurrió con el barco Aquarius de las ONG SOS Méditerranée y Médicos Sin Fronteras, que acabó desembarcando en España con 630 migrantes, tras las negativas de Italia y Malta.
Desde el barco de Lifeline, el portavoz Axel Steier confirmó que siguen a la espera de instrucciones.
Roma acusa a Lifeline de socorrer a los 224 migrantes en la noche del miércoles sin atender las indicaciones de la Guardia Costera italiana, que les solicitó no intervenir, ya que lo iban a hacer los guardacostas libios. Por ello, el ministro Toninelli también calificó ayer a los cooperantes de esta ONG de “irresponsables” por llevar en su embarcación a 224 migrantes, cuando tiene una capacidad para “máximo 50 personas”, y advirtió de que “es una embarcación presumiblemente fuera de la ley”.
“No puede ser que actúen y operen no solo poniendo en riesgo vidas humanas, como están haciendo, e incentivando las salidas de las barcazas de la muerte, sino también que operen en la ilegalidad y no en favor de la seguridad”, consideró.
Toninelli recordó que el barco lleva bandera de Holanda, a pesar de que el Gobierno de ese país ha asegurado que no tiene permiso para portarla. La organización negó categóricamente estas afirmaciones y publicó en Twitter los documentos que prueban que la embarcación está registrada en Holanda con validez hasta 2019. - Efe