La victoria de México en el estreno del Mundial no convenció a Jürgen Klopp. El exentrenador del Liverpool, que ahora ejerce funciones de director de fútbol de Red Bull y de analista televisivo durante el torneo, criticó con dureza el nivel futbolístico del encuentro inaugural ante Sudáfrica y cuestionó la propuesta táctica de ambos equipos: “No fue un partido de primera categoría”, resumió.

Poco después de que México inaugurara la competición con un triunfo por 2-0 sobre Sudáfrica en el estadio Azteca, Klopp se convirtió en una de las primeras voces autorizadas en poner freno a la expectación generada por el arranque del torneo. “Hay que ser mucho más compactos de lo que fueron ambos equipos. Las distancias entre el jugador que disputaba el duelo y el siguiente que podría intervenir fueron siempre demasiado grandes”, valoró para la cadena Magenta TV.

El técnico alemán no quedó satisfecho con lo que vio sobre el césped. Durante su participación en la televisión alemana, analizó con dureza un partido marcado por interrupciones constantes y hasta tres expulsiones. “Esta situación resume en cierta medida todo el partido. Fue simplemente una mala táctica. Ninguno de los dos equipos jugó bien. Once contra nueve y aun así permites contraataques. ¿Por qué? Porque la última línea estaba demasiado retrasada. Ese fue un problema general durante todo el partido. Sudáfrica no lo aprovechó en absoluto. No fue un partido de primera categoría”, concluyó Klopp.

Más intensidad que fútbol

La selección anfitriona cumplió con su obligación y sumó los tres primeros puntos gracias a los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez. El combinado de Javier Aguirre rompió además una estadística incómoda: nunca había ganado el partido inaugural de un Mundial. Sin embargo, el resultado dejó las dudas sobre qué hubiera sucedido sin expulsiones.

Y es que el encuentro quedó condicionado por las tres tarjetas rojas mostradas por el árbitro brasileño Wilton Sampaio, un hecho inédito en un partido inaugural de la Copa del Mundo. Sudáfrica terminó con nueve jugadores tras las expulsiones de Sphephelo Sithole y Themba Zwane, mientras que César Montes vio la roja en el tiempo añadido para México, cuando el marcador ya era de 2-0.

La superioridad numérica tampoco se tradujo en una exhibición local. Durante amplias fases del segundo tiempo, el combinado mexicano administró la ventaja sin lograr someter definitivamente a un rival claramente debilitado. Esa falta de contundencia fue precisamente lo que más llamó la atención de Klopp.

Müller, Klopp y Kramer, como comentaristas del Mundial. Europa Press

Una crítica compartida

En la misma línea, el exinternacional alemán Christoph Kramer, compañero de retransmisión del técnico germano, coincidió con las impresiones. Campeón del mundo en 2014, Kramer esperaba un partido mucho más intenso y competitivo para abrir el torneo. Se puede decir que el ambiente en el estadio Azteca estuvo a la altura de las circunstancias, pero el desarrollo del juego no respondió a las expectativas. El excentrocampista llegó incluso a comparar algunos momentos del encuentro con un partido de exhibición. “Fue más bien como un partido benéfico”, llegó a decir.

Thomas Müller, exjugador del Bayern Múnich que ahora milita en los Vancouver Whitecaps de la MLS y también ejerce de analista junto a Klopp y Kramer, también lamentó el espectáculo. “Es una pena que México ni siquiera tuviera que jugar bien. En la primera mitad desaprovechó la ocasión de mantener la presión alta y marcar antes el 2-0. No fueron castigados porque a Sudáfrica le faltaron los recursos”.

El reto de México

Más allá de las críticas, la selección mexicana cumplió en términos clasificatorios. La diferencia de goles le permite liderar el Grupo A, donde también aparecen Corea del Sur y República Checa. En este segundo duelo del día de estreno del Mundial, los surcoreanos vencieron por 2-1. Sin embargo, las palabras de Klopp reflejan una sensación generalizada y que puede extender al ser el primer torneo con 48 selecciones en liza, lo que puede hacer decrecer el nivel global de la competición.