La llagada repentina del calor ha pillado por sorpresa a muchas personas. En apenas una semana las temperaturas veraniegas se han asentado, lo que ha provocado que muchos hayan cambiado cocidos o sopas por platos más refrescantes como ensaladas.
El popular nutricionista Carlos Ríos y la creadora de contenido de salud Natalia Sirvent Prado han compartido un vídeo donde recomiendan a sus seguidores un plato ideal para los días más calurosos: "La ensalada de verano con la que vas a disfrutar".
Basta con añadir sandía, pepino, cebolla morada, queso feta, albahaca fresca. Asimismo, el aliño necesita zumo de medio limón, tres cucharadas de AOVE, pimienta, sal y ralladura de limón. La preparación es muy sencilla, ya que solo hay que cortar todos los ingredientes, mezclarlos en un bol y preparar el aliño aparte.
"Y mirad qué maravilla de ensalada de verano tenéis en un momento. Súper refrescante, hidratante y llena de antioxidantes. Una combinación que te va a sorprender y encantar por partes iguales", señalan.
Ingredientes que estropean el plato
Las ensaladas son uno de los platos más habituales en muchas mesas por su combinación de frescura, sencillez y valor nutricional.
Sin embargo, el problema aparece cuando algunos ingredientes poco recomendables terminan desequilibrando el plato.
Uno de los ejemplos más habituales son las salsas industriales. Aunque aportan sabor, muchas contienen grandes cantidades de grasas saturadas, azúcares añadidos, sal y aditivos.
Salsas como la césar, la rosa, la mayonesa o algunas vinagretas comerciales pueden elevar notablemente las calorías de la ensalada.
Por este motivo, los expertos en nutrición recomiendan optar por aliños más sencillos y naturales. El aceite de oliva virgen extra (AOVE) es una de las mejores opciones gracias a su contenido en grasas monoinsaturadas y antioxidantes. Utilizado con moderación y acompañado de vinagre o limón, ayuda a potenciar el sabor sin perder el perfil saludable del plato.
También conviene vigilar otros ingredientes habituales como los picatostes fritos, el bacon, los quesos muy grasos o los productos rebozados. Aunque pueden consumirse de forma ocasional, un exceso de estos alimentos reduce los beneficios nutricionales de la ensalada y aumenta su aporte calórico.
Otro aspecto importante es evitar las ensaladas preparadas o listas para consumir que incluyen ingredientes ultraprocesados. Muchas veces contienen conservantes y salsas en sobres con altos niveles de sal y grasas. Prepararlas en casa permite controlar mejor la calidad y la cantidad de los ingredientes.
Ingredientes frescos, variados y naturales
Las ensaladas siguen siendo una de las opciones más saludables dentro de una alimentación equilibrada. La clave está en elegir ingredientes frescos, variados y naturales, evitando aquellos productos que pueden convertir un plato ligero y nutritivo en una comida poco recomendable.