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El comercio de Vitoria respira un clima conservador o pesimista

La sensación de estancamiento o deterioro del negocio se extiende entre los pequeños comerciantes de toda la vida que citan tres obstáculos: escaso apoyo institucional y elevada carga fiscal y burocrática, según un informe encargado por el Ayuntamiento

El comercio de Vitoria respira un clima conservador o pesimistaJorge Muñoz

La falta de relevo generacional es una de las principales dificultades que enfrenta el comercio de la ciudad en la actualidad. Así lo constata un estudio elaborado este año por la empresa de análisis de mercados Ikerfel para el Ayuntamiento de Vitoria.

El diagnóstico de la situación de las pequeñas tiendas con propietarios mayores de 55 años indica que el escenario es complejo y está marcado por factores estructurales y una percepción pesimista sobre el futuro, además de una limitada planificación a la hora de traspasar los negocios.

Adaptación a los cambios

Más de la mitad de los comercios son de una única persona trabajadora y ninguno de ellos supera las 10 personas empleadas.

En muchos casos, la gestión de los comercios supera los 20 años y la amplia mayoría de la clientela proviene de las zonas cercanas al negocio o del mismo municipio.

“Estas características tradicionales y locales refuerzan sus valores sociales y urbanos, pero también condicionan su capacidad de adaptación a los cambios del entorno”, señala el estudio.

Venta online y redes sociales

La incorporación de herramientas y conocimientos digitales es muy reducida, especialmente en lo que respecta a la venta online. Así, solo el 12% dispone de canales de venta online, mientras que el 53% tiene redes sociales.

Un cartel informa del traspaso de un negocio.

Con todo, “la percepción sobre el impacto que han tenido ambas herramientas no es muy positivo”, ratifica el estudio. Asimismo, las inversiones realizadas en los últimos años se han centrado en maquinaria y reformas, más que en modernización digital.

Percepción negativa

La percepción del sector es bastante negativa. De hecho, una amplia mayoría de los propietarios valora el contexto general como malo o muy malo y, aunque la visión sobre el propio negocio es algo menos pesimista, sigue predominando una sensación de estancamiento o deterioro.

El estancamiento se percibe especialmente en la evolución respecto a los últimos años y los factores que explican este empeoramiento se asocian a cambios en los hábitos de consumo, el auge de las plataformas digitales y grandes superficies, así como al impacto de la inflación, fundamentalmente.

Relevo generacional

De cara al futuro, el clima es mayoritariamente conservador o pesimista y un elevado porcentaje de comerciantes cree que su negocio se mantendrá igual o empeorará.

Este contexto influye de manera directa en la planificación del relevo generacional, ya que reduce los incentivos para preparar y promover la continuidad del negocio. De ahí que el relevo generacional aparezca como un problema relevante para una parte significativa de los comerciantes, aunque no todos lo perciben con la misma intensidad: el 36% no lo tiene resuelto o traspasará o venderá el negocio y el 25% ha decidido cerrar cuando cese su actividad.

“Evidencia una falta de planificación del futuro o una falta de oportunidades de los comercios”, interpreta el diagnóstico.

Los obstáculos

Los principales obstáculos para asegurar el futuro del negocio son para sus propietarios la falta de atractivo del comercio como proyecto, el escaso apoyo institucional y la elevada carga fiscal y burocrática.

Local en venta.

En segundo plano aparecen factores propios del negocio, como la rentabilidad y costes asociados al traspaso. Y en último lugar se sitúan cuestiones personales, como la falta de trabajadores interesados o cualificados. “Los comerciantes atribuyen responsabilidades al entorno”, percibe el documento.

Incentivos fiscales

En cuanto a las medidas para facilitar el relevo generacional, los responsables de los negocios enumeran tres de forma clara: ayudas económicas, incentivos fiscales y asesoramiento legal y empresarial.

Aun así, muestran una escasa disposición a tomar medidas personales que favorezcan el relevo generacional, como periodos de prueba o incorporación previa al comercio de posibles sucesores. 

En definitiva, concluye el informe que los comercios de Vitoria con personas titulares mayores de 55 años se enfrentan a un escenario de vulnerabilidad estructural en el que el relevo generacional no está suficientemente planificado y se ve condicionado por factores económicos, sectoriales y perceptivos. 

Menos burocracia

Por ello, en base a la opinión de los dueños, la estrategia a seguir para garantizar la continuidad de la actividad debe de combinar medidas económicas, simplificación de trámites administrativos y asesoramiento tanto a los actuales como futuros comerciantes.

Negocio cerrado.

Para realizar este diagnóstico se han efectuado 163 entrevistas presenciales a dueños de comercios de Vitoria de más de 55 años, lo que supone un error muestral de ±5,71% para un nivel de confianza del 95,5%. 

El 86% de los entrevistados confiesa tener entre 55 y 64 años y el 14% más de 64 años. El 56% es mujer y el 44% hombre. Y la media de personas trabajadoras en el negocio es de dos.