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El concurso que dará que hablar este viernes

Álvaro Luzuriaga, del colegio Urkide, representa a Álava en la segunda edición de un certamen de oratoria intercolegial que organiza Ikasgiltza

El concurso que dará que hablar este viernesJorge Muñoz

Al gasteiztarra Álvaro Luzuriaga siempre le ha gustado mucho eso de darle al palique. “No callaba ni debajo del agua desde que era pequeño”, cuenta este estudiante de 15 años de 4º de Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Sin embargo, desde este curso, en su colegio Urkide, de Vitoria, profesoras como Andrea Rivera, de Lengua, le han enseñado que esta habilidad natural se puede convertir en todo un arte, bello y persuasivo, si se conocen y, sobre todo, practican las técnicas adecuadas.

Y eso se aprende en proyectos, como el de Ágora, en el que en este curso, en su segunda edición, han participado 350 alumnos de 4º de ESO pertenecientes a ocho centros de Ikasgiltza, que es la federación de cooperativas de enseñanza multilingüe que lo organiza para volver a poner en valor la palabra hablada entre la juventud en una sociedad cada vez más tecnologizada y dominada por el lenguaje digital.

Este viernes se le da la última palabra a este proyecto con un concurso de oratoria intercolegial, que se llevará a cabo en el colegio Vizcaya (Zamudio), con un representante de cada centro participante.

Concurso de oratoria del pasado año.

Luzuriaga, en este caso, ha sido el estudiante seleccionado para hacerlo por parte de Urkide, el único colegio alavés de Ikasgiltza que participa en esta iniciativa. 

Que se atrevan a hablar

“Ahora toda nuestra comunicación es vía WhatsApp. La tecnología ha transformado la comunicación y la forma en que los jóvenes se relacionan entre ellos. Y esto se refleja dentro de las clases. Vemos que cada vez nos cuesta más hablar. Tratamos de que se atrevan a hacerlo y a dar valor a las palabras”, subraya Rivera. 

Pese a ello, hablar en público, comunicar y persuadir, es el pan de cada día. “Empezamos las sesiones intentando que entiendan lo importante que es, no para sacar un 10 en Lengua, sino para ir a comprar el pan, para ir al supermercado, para hablar con los amigos, porque la utilizan todos los días en todo momento. La oratoria claramente trasciende lo que viene siendo el ámbito académico y escolar”, precisa esta docente. 

Así se les forma

Por ello, desde Urkide han puesto en marcha esta formación en oratoria, entre cuarto de la ESO y primero de Bachillerato, que busca ofrecer herramientas para que los estudiantes ganen seguridad a la hora de expresar ideas, argumentar y enfrentarse a situaciones comunicativas tanto académicas como personales. 

Para ello, desde la primera evaluación empezaron con las sesiones preparatorias, “en las que cada alumno exponía un tema a su elección. Les dimostips para estructurarlo bien y recursos a nivel lingüístico, evitando muletillas”.

También dan mucha importancia a la expresión corporal. “Enseñamos cómo moverse por el espacio, cómo utilizar las manos, los brazos, la postura neutra, la mirada... Hacemos mucho hincapié, no tanto en lo que me estás contando, sino en véndeme lo que estás contando”.

Tras ello, vino la segunda evaluación, “en la que hicimos un proyecto de periodismo, que engloba Lengua y Euskera porque oratoria como tal se trabaja desde Lengua, pero también se aplica euskera. En este proyecto, había una parte escrita y otra oral, y salían a la calle a hacer reportajes, noticias y columnas de críticas literarias”.

Con sus presentaciones orales, ante un tribunal compuesto por diferentes docentes, se fue sabiendo quién se podía desenvolver mejor.

Y entre todas esas personas, preguntaron quién quería representar al colegio en el concurso de oratoria. “Porque no queremos que nadie vaya obligado. Al final es mucho trabajo, es preparar un discurso original, ensayarlo y también cómo lo vas a escenificar”.

Temas que preocupan

Luzuriaga fue, finalmente, el estudiante seleccionado para este certamen de oratoria que dará que hablar seguro, dado que en él expondrán temas que preocupan a estudiantes, como los relacionados con salud mental o la toxicidad de las redes sociales que se trataron el pasado año.

Luzuriaga, frente a Urkide

En su caso, defenderá qué es ser un emprendedor: “Lo elegí porque creo que hay muchas falsas creencias sobre qué es un emprendedor. Y también porque me viene de familia. Mi padre es emprendedor y a mí me gustaría serlo”.

Si bien, su mensaje se centrará más en el emprendimiento social, “en el arte de atreverte, como lo voy a hacer yo al hablar delante de mucha gente”. 

Predicando con el ejemplo porque emprender, como bien dice, no es solo abrir un negocio. “Existe una conexión directa entre emprender y hablar en público. Un buen emprendedor también tiene que ser un buen orador porque tiene que atreverse, no tener vergüenza y saber comunicar”, resalta.

Últimos ensayos

Por eso, su intervención estará basada en la naturalidad y en la capacidad de conectar con quienes le escuchen. “No voy a llevar papeles ni presentaciones. Quiero que sea lo más real posible”, detallaba a pocas horas del mismo.

Estaba “sin nervios” porque también le han enseñado cómo ganar en seguridad para trasladar un mensaje claro, conciso y persuasivo, que conquiste al jurado y en solo cinco minutos, puesto que “si te pasas más de 30 segundos respecto a esos cinco minutos, te penalizan”.

De ahí que estos días lo haya estado “puliendo con ayuda de las profesoras y del feedback que me daban cada vez que lo presentaba, con esos tips para saber cómo moverme y acompañarlo con gestos y en tener esa seguridad”. 

Lo ha repasado todos los días e incluso delante de su familia “para ver cómo sería con un público, aunque sea pequeño. Mis aitas me dicen que está bien y que tienen ganas de verme ya allí”. 

No se lo perderán, ni tampoco sus hermanos, la profesora de Lengua. Andrea Rivera, ni el director de Urkide, Aitor Pérez de San Román, presidente de Ikasgiltza.

“Sabemos que Álvaro lo va a hacer fenomenal”, confían todos. Sin palabras.