La Junta de Gobierno Local ha aprobado la adjudicación del contrato para el suministro, instalación y configuración de nuevos radares de control de velocidad y cabinas en la ciudad. En concreto, el Ayuntamiento adquirirá dos nuevos radares multicarril y ocho nuevas cabinas, lo que permitirá renovar y ampliar el sistema actual de control de velocidad.

El contrato, con una inversión de 172.820,67 euros incluye además la instalación completa de los equipos, su integración en el sistema municipal de gestión de sanciones, la formación del personal y el mantenimiento durante cuatro años. El plazo previsto es de cuatro meses desde la formalización del contrato para que el sistema esté plenamente operativo.

“La seguridad vial es una prioridad para este Ayuntamiento. Con esta adjudicación damos un paso importante para actualizar un sistema que tenía más de 20 años y que ya no respondía a las necesidades actuales de la ciudad”, ha destacado la concejala de Espacio Público y Barrios, Beatriz Artolazabal.

La actuación contempla la instalación de ocho cabinas, de las cuales parte sustituirán equipamientos antiguos y otras se ubicarán en nuevos puntos estratégicos. En concreto, se actuará en ubicaciones ya existentes como Avenida de los Huetos, Iturritxu y Zaramaga, y se incorporarán nuevas cabinas en Avenida del Cantábrico, Avenida del Zadorra–Donostia, Zumabide y Urartea.

El radar fijo de la calle Iturritxu. Alex Larretxi

Los dos nuevos radares incorporan tecnología avanzada que permite controlar hasta seis carriles de circulación y detectar vehículos en ambos sentidos de manera simultánea, lo que mejora notablemente la precisión del sistema. Estos equipos continuarán funcionando de forma rotatoria en las distintas cabinas, un modelo que ha demostrado su eficacia como herramienta de prevención.

“Más que aumentar el control, lo que hacemos es mejorar su eficacia. Se trata de contar con mejores herramientas para prevenir accidentes y fomentar el respeto a los límites de velocidad”, ha añadido Artolazabal.

Esta renovación responde a la necesidad de sustituir equipos que, tras más de dos décadas de servicio, habían quedado obsoletos y ya no permitían su ampliación ni su mantenimiento en condiciones adecuadas.

“Estamos dando un salto de calidad con tecnología más moderna, más fiable y mejor adaptada a la realidad actual de Vitoria-Gasteiz, siempre con un objetivo claro: mejorar la seguridad en nuestras calles”, ha concluido la concejala.