Las instalaciones abandonadas de URSSA y EGA en Olarizu son un continuo foco de preocupación. Este arranque de semana, de hecho, se han sucedido dos nuevos ejemplos, aunque en ninguno de ellos se han producido detenciones. Eso sí, tanto la Policía Local como la Ertzaintza han tenido que desplegarse por la zona ante dos sucesos diferentes.
Así, el lunes, y durante un periodo de tiempo bastante prolongado, la mitad del turno de mañana de la Policía Local estuvo por la zona. En concreto, fueron ocho las patrullas desplazadas, según ha podido saber este periódico.
Al parecer, todo empezó por una pelea entre un par de personas que son habituales en este emplazamiento. Eso sí, no hubo heridos de gravedad ni, al final, detenidos entre los implicados en los hechos, más allá de que fueran identificados.
También este martes al mediodía, no muy lejos de esta zona, los agentes tuvieron que actuar. Todo partió de un robo, mediante el procedimiento del tirón, sucedido en la calle Iturritxu. La mujer que sufrió el hurto no resultó herida de gravedad, aunque según testigos presenciales sí fue tirada al suelo.
Los dos presuntos agresores salieron corriendo hacia URSSA, a donde acudieron varias dotaciones de la Policía Local, donde se procedió a la identificación de varias personas.
Abandono y ocupación
La situación de abandono y ocupación de estas antiguas naves industriales en Vitoria-Gasteiz ha saltado a la actualidad informativa en las últimas semanas a raíz de las denuncias públicas por parte del Partido Popular de la capital alavesa a finales del mes de enero.
Sin embargo, estos pabellones del entorno de Campo de Los Palacios permanecen abandonados desde hace años y la presencia de ocupas está registrada, al menos desde mayo de 2025. En junio de ese año los bomberos de la capital alavesa tenían que acudir a una de las naves de la antigua URSSA para extinguir un incendio originado por un intento de robar el cobre del cableado de la instalación.
Coincidiendo con la denuncia de los populares, el Consistorio informaba de que ya había requerido a los propietarios de las fábricas de URSSA, EGA y Fournier para que procedan al desalojo de las personas que ocupan estos espacios, ubicados en zonas como Campo de los Palacios y Puente Alto.
La institución municipal exigía el “cese del uso residencial” así como “la eliminación de focos de suciedad y acumulación de residuos” y la adopción de medidas para acabar con la situación, advirtiendo de posibles sanciones si no se actúa.
La alcaldesa ha defendido que el Ayuntamiento mantiene vigilancia sobre estos enclaves y que continúa trabajando contra la ocupación ilegal en distintos puntos de la ciudad .
En paralelo, el Partido Popular ha intensificado en las últimas semanas la presión al denunciar problemas de inseguridad e insalubridad en estos espacios ocupados. La formación reclama una actuación “coordinada e inmediata” de los distintos cuerpos policiales para poner fin a la situación.