La Junta de Gobierno Local ha aprobado esta mañana un convenio de colaboración entre el Servicio Municipal de Salud Pública y el Departamento de Seguridad del Gobierno vasco que permitirá incorporar perros del Centro de Protección Animal (CPA) de Armentia a la Unidad Canina de la Ertzaintza.
“Se trata de una iniciativa novedosa que permitirá que algunos de estos animales, actualmente acogidos en el centro municipal, puedan tener una segunda oportunidad convirtiéndose en perros al servicio de la seguridad pública”, ha explicado la alcaldesa Maider Etxebarria. Asimismo, la regidora ha recordado que “la labor de la Unidad Canina de la Ertzaintza abarca distintas especialidades, entre ellas, la búsqueda y el rescate de personas, la localización de restos humanos, la investigación de incendios y la detección de sustancias y explosivos”.
El acuerdo, con una vigencia inicial de 4 años prorrogable por otros cuatro, establece que el Centro de Protección Animal (CPA) informará a la Policía Autónoma Vasca de la entrada en el equipamiento municipal de aquellos canes que, por su edad, raza y comportamiento, sean aptos para recibir adiestramiento y ser incorporados a la Unidad Canina.
La cesión inicial de los canes se realizará por un periodo de prueba de hasta tres meses, con el objetivo de evaluar sus aptitudes y su adaptación al posterior adiestramiento especializado en distintas áreas. Durante ese tiempo, el animal continuará registrado a nombre del Ayuntamiento, si bien en el REGIA (Registro de Animales de Compañía de Euskadi) constarán los datos de la persona de la Unidad Canina de la Ertzaintza responsable de su cuidado.
Una vez finalizado el periodo de prueba, si el animal se considera adecuado para su integración en la Unidad Canina, será adoptado, identificado y registrado a nombre del Gobierno vasco. En caso de que el can no se adapte a las necesidades de la Unidad, volverá al Centro de Protección Animal para poder ser adoptado por terceras personas.
Por su parte, la Unidad Canina de la Ertzaintza se responsabilizará del animal durante todo el periodo de prueba, velará por su bienestar y su buen estado de salud, y asumirá los posibles daños que pudiera ocasionar.