El centro para víctimas de violencia sexual Tximeletak atiende a 292 mujeres desde su apertura
El servicio foral ha realizado 3.392 sesiones de atención psicológica, jurídica y social desde marzo de 2024
Tximeletak Zentroa, el centro foral de atención integral a víctimas de violencia sexual, ha atendido a 292 mujeres desde su puesta en marcha en Álava, en abril de 2024, según el balance acumulado hasta el 31 de diciembre de 2025. El recurso, operativo las 24 horas, ofrece atención psicológica, jurídica y social especializada a víctimas de violencia sexual en el territorio.
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La tipología de violencia sexual que atiende incluye la agresión sexual, el acoso sexual, el acoso con connotación sexual, la violencia sexual cometida en el ámbito digital, y el homicidio de mujeres vinculado a la violencia sexual.
Beatriz Castillo es la responsable del centro, quien explica que el perfil de las mujeres que se atienden en Tximeletak son mujeres que han sufrido o que están sufriendo violencia sexual de cualquier tipo: “Independientemente de si haya, a nivel jurídico, prescrito o no, si ha habido un delito de violación sexual o no, todas tiene derecho a venir a Tximeletak a recibir tanto la atención psicológica, jurídica, como social que ofrecemos”.
Del total de casos atendidos desde la apertura del centro, 166 corresponden a agresiones recientes y 136 a hechos no recientes. Dentro de los expedientes abiertos, en un total de 215 la víctima conocía a la persona agresora, frente a 92 en los que era desconocida. Entre las relaciones más habituales figuran otros familiares, como padre, hermano, padrastro o abuelo, así como parejas o exparejas y personas del entorno laboral o social.
Por franjas de edad, el grupo más numeroso corresponde a mujeres de entre 21 y 30 años (70 casos)
Desde su apertura, el centro ha realizado 3.392 sesiones de atención especializada: 329 intervenciones desde el área de trabajo social, 2.324 sesiones psicológicas y 739 asistencias jurídicas. Además, se han concertado 801 citas (274 con trabajo social, 311 con psicología y 216 con el área jurídica). En total, 160 mujeres han sido atendidas por trabajo social, 291 por psicología y 197 por el servicio jurídico, con 107 altas y 37 casos en seguimiento.
Castillo explica que el objetivo principal del centro es “ayudar a todas las mujeres a trabajar en el abuso vivido desde la parte social, psicológica y jurídica”.
La atención psicológica está especializada en ayudar en el proceso de recuperación. Puede ser inmediata o a largo plazo, para dar seguridad a la hora de afrontar esta situación.
La atención social engloba información, orientación y asesoramiento sobre los recursos y prestaciones sociales a las que pueden acceder las víctimas.
En cuanto a la atención jurídica, el centro ofrece información y orientación sobre derechos, la denuncia y los procesos judiciales. Así como apoyo en la elaboración de documentos necesarios y seguimiento de los procesos.
Por franjas de edad, el grupo más numeroso corresponde a mujeres de entre 21 y 30 años (70 casos), seguido del tramo de 31 a 40 años (59) y de 19 a 20 años (58). También se han atendido 36 jóvenes de entre 16 y 18 años, 42 mujeres de 51 a 64, 41 de 41 a 50 y 11 mayores de 65 años.
“El 25 de noviembre del 2024 ampliamos el rango de intervención a víctimas menores de edad. Desde los colegios el profesorado nos solicitaba poder intervenir en casos desde los 16 a los 18 años que se quedaban desatendidos”, explica la responsable del centro. Recalca que cada vez reciben más solicitudes tanto desde colegios como los que nos derivan de centros de salud mental y de psiquiatría.
En cuanto a las vías de acceso, 166 casos fueron atendidos de manera ordinaria, mientras que el resto accedió a través de intervenciones de urgencia, ya fuera mediante personación o contacto telefónico. Las derivaciones proceden principalmente de servicios sociales, recursos especializados en violencia machista, Osakidetza, Ertzaintza y otras entidades, aunque también se registran accesos por iniciativa propia. La responsable del centro explica que desde que el centro se ha dado a conocer, cada vez más mujeres acuden al centro por iniciativa propia.
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El balance refleja asimismo la existencia de situaciones de multiproblemática asociadas, entre ellas salud mental, condición de mujer migrante, drogodependencias, discapacidad, exclusión social o dependencia. Castillo recalca que desde Tximeletak intentan trabajar en las adicciones que tienden a desarrollar las víctimas atendidas, ya que se trata de una “vía de escape” para ellas.
24 horas
Tximeletak Zentroa ofrece atención especializada durante las 24 horas de los 365 días del año a las mujeres víctimas y supervivientes de la violencia sexual, familiares y personas allegadas. Incluye entre sus servicios la atención en situaciones de urgencia y de crisis, el acompañamiento, y la información telefónica y presencial. Además, consta de un servicio interdisciplinar especializado que realiza intervenciones dirigidas a la recuperación psicológica de las víctimas en el largo plazo, y acompañamiento social y jurídico en la reclamación y tramitación de sus derechos.
En cuanto a las vías de acceso, 166 casos fueron atendidos de manera ordinaria, mientras que el resto accedió a través de intervenciones de urgencia
El recurso está dirigido a mujeres mayores de 18 años y menores de edad de 16 a 18 años víctimas de violencia sexual, se haya producido la misma en el pasado o recientemente. No es necesario interponer denuncia para ser atendida.
El diputado foral de Políticas Sociales Gorka Urtaran valora positivamente los datos obtenidos del servicio desde su puesta en marcha: “Tximeletak se ha consolidado como un lugar seguro y de refugio donde las víctimas son escuchadas, respetadas y adecuadamente atendidas. Es un recurso necesario porque son alrededor de 300 mujeres víctimas atendidas desde abril de 2024. Son mujeres que acuden en busca de apoyo y que precisan de esta atención especializada”.
“Se está demostrado, además, que Tximeletak tiene un indudable valor para dar mayor visibilidad a los efectos de la violencia sexual, ya que la existencia de estos centros ayuda a que la sociedad reconozca el problema como una violación grave de los derechos de las mujeres y de los derechos humanos”, recalca el edil.