El alumnado adolescente de Álava ve pornografía por primera vez a los 12,04 años, aunque hay casos registrados desde los 6 años, y casi la mitad, el 47,3%, ha consumido alguna vez estos contenidos sexuales por internet.

Así lo revela el estudio Consumo de pornografía online en alumnado de centros educativos de Álava llevado a cabo por el Ayuntamiento de Vitoria, Fundación Vital y la Universidad del País Vasco (EHU) y en el que se constata su relación con el sexting (envío de mensajes, vídeos e imágenes de contenido sexual) o la victimización sexual.

Las conclusiones del mismo se presentaron este martes de la mano del concejal de Políticas Sociales, Lucho Royero, de la directora de Fundación Vital, Arantxa Ibáñez de Opacua, y de Joana Jaureguizar, del Departamento de Psicología Educativa y de la Educación de EHU e investigadora principal del grupo Psides.

Royero, Jaureguizar e Ibáñez de Opacua presentando este martes los resultados de este estudio. Jorge Muñoz

Y el próximo lunes, a las 17.30 horas, se explicarán al detalle en una sesión en Arkabia.

"NECESITÁBAMOS DATOS"

"Sabíamos que su consumo entre adolescentes era una realidad, pero necesitábamos datos y también conocer qué factores o variables podrían estar relacionados con el mismo para entenderlo mejor", explicó Jaureguizar.

Para ello, se contó con una muestra de 1.413 estudiantes, de entre 12 y 17 años, procedentes de 14 centros educativos del territorio (ESO, Bachillerato y Formación Profesional), con representación equilibrada por sexo, curso académico, tipo de colegio y entorno urbano y rural.

"Los resultados evidencian la necesidad de reforzar la educación afectivo-sexual integral, tanto en el ámbito escolar como en el familiar, incorporando una perspectiva crítica"

Joana Jaureguizar - Departamento de Psicología Educativa de EHU e investigadora del grupo Psides

Y sus resultados "evidencian la necesidad de reforzar la educación afectivo-sexual integral, tanto en el ámbito escolar como en el familiar, incorporando una perspectiva crítica sobre la pornografía, el consentimiento, las relaciones igualitarias y el uso seguro de internet".

Onlyfans está normalización de la pornografía en menores. V.F.

LOS DATOS

No en vano, los datos muestran que el 47,3% de los participantes la ha consumido alguna vez de forma online. Un porcentaje que es significativamente mayor entre los chicos (67,5%).

Además, un 44% del total afirma que continúa viéndola en la actualidad, sobre todo, entre los varones (80,3%).

Si nos fijamos en la edad, el primer contacto con la misma se sitúa en los 12,04 años, con casos registrados desde los seis años. Y la media de consumo habitual es de 13,38 años.

"A medida que avanza la edad, el consumo es mayor. Entre 15 y 16 años podríamos decir que ya está normalizado", matizó la investigadora.

Llama la atención que cerca del 65% de esos estudiantes señala que el primer contacto fue casual o accidental, "lo que pone de manifiesto la facilidad de acceso a este tipo de contenidos y de cómo buscan a esos menores. Acceden sin pensar".

Cartel promocional de la serie documental ‘Generación Porno’. | FOTO: EITB 2 Julen ArriandiagaNTM

'SEXTING'

El estudio constata que aquellos que la consumen participan en mayor medida en prácticas de sexting, en comparación con quienes no lo han hecho.

Y también hay una mayor prevalencia de experiencias de victimización sexual online. Son las chicas las que reportan haber sufrido este tipo de situaciones con mayor frecuencia. "Ellas son más víctimas de acoso sexual, incluso con presiones y amenazas, para que envíen ese contenido sexual".

RIESGOS

Los que ven 'porno' también tienen una menor percepción de los riesgos que entraña internet, lo que puede incrementar la vulnerabilidad ante conductas peligrosas en el entorno digital, porque "no protegen sus cuentas, se ponen en contacto con desconocidos, etc.".

Además, tienen niveles más bajos de empatía emocional y cognitiva, "especialmente en la capacidad de reconocer y comprender las emociones de otras personas" porque "al final, normalizan la violencia".

Asimismo, manifiestan sentir menor apoyo por parte de su familia, amistades y personas significativas. Y eso que estamos "más hiperconectados que nunca, pero hay mayores niveles de soledad".

Y se identifican niveles más elevados de sexismo hostil (actitudes abiertamente negativas y prejuiciosas hacia las mujeres), "lo que puede desembocar en violencias de sometimiento, dominación y abusos sexuales" y benévolo (actitudes condescendientes o paternalistas hacia las mujeres, donde se las idealiza, pero se las limita a roles tradicionales de género).

"No podemos dejar en manos de adolescentes que hagan un uso responsable frente a una industria que busca a sus menores. Es cierto que estamos en un momento en el que hay mayor conciencia, pero se deben de establecer sistemas de verificación adecuados, no solo por fecha de nacimiento, sino con un control de algoritmos adecuados", opina Jaureguizar.

COORDINACIÓN

"Es un informe muy valioso que nos permite avanzar en esta materia"

Lucho Royero - Concejal de Políticas Sociales de Vitoria

Por su parte, el concejal de Políticas Sociales resaltó que el trabajo coordinado entre instituciones y entidades ha hecho posible contar con una muestra de más de 1.400 personas menores de edad, lo que ofrece una "base sólida" para comprender mejor esta realidad, a la que decidieron mirar "de frente", como apostando por este estudio, "un informe muy valioso que nos permite avanzar en esta materia", o fomentando el "pensamiento crítico" con diversos talleres al respecto que han tenido "gran demanda".

"Nuestro objetivo es implementar estrategias de prevención e intervención frente al consumo de pornografía online en adolescentes, continuando y mejorando el plan de formación que ya venimos haciendo con alumnado de Secundaria en centros educativos de Vitoria, al que sumaremos también a las familias", anunció.

MEJORA

La directora de Fundación Vital también cree que gracias a este informe "damos un paso más. Tenemos datos que nos van a proporcionar pensar en nuevas iniciativas porque la pornografía no debe entenderse de forma aislada, sino en el entorno en el que crecen".

Por eso, ante una sociedad "cada vez más digital, llevamos notando una demanda creciente de la comunidad educativa para mejorar las competencias sociales del alumnado, como la empatía y las relaciones interpersonales, especialmente en edades tempranas".

Con este objetivo, como recordó, pusieron en marcha en 2019 un programa pionero de educación digital que ofrece pautas de seguridad ante los riesgos digitales y que cuenta anualmente con más de 26.000 estudiantes, así como otros de educación emocional y sexual, "por lo que solamente en 2024 pasaron cerca de 7.000 escolares".