Rugidos moteros que apaciguan los maullidos de gatos en apuros
Este sábado, en el Rockton Garaje, se han entregado 300 euros para Esperanza Felina, gracias a la recaudación de la 'Papanoelada' motera entre este club y el Road Bastards Dark Side
Sus inseparables compañeras de carretera, de dos ruedas, no faltaron este sábado a la entrega de donaciones en el club motero del Rockton Garaje, ubicado el pabellón 4 de la calle Urartea de Vitoria, con el fin de mejorar la calidad de vida de otros compañeros, pero esta vez de los más peludos. Se trataba de los gatos de la protectora Esperanza Felinaa la que fueron a parar 300 euros recaudados con la Papanoelada moteradel pasado 20 de diciembre, organizada entre el Rockton y el Road Bastards Dark Side, tras una ruta por toda la ciudad, en la que unieron fuerzas con 350 participantes.
Así, si en 2024 los beneficiarios de esta salida motera solidaria fueron las personas mayores de una residencia, en 2025 los rugidos de sus motos sirvieron para apaciguar los maullidos de los mininos en apuros de los que se hace cargo estos rescatadores de gatos, gracias a la idea que sugirió Cristina Verdugo, una de las 25 personas voluntarias de Esperanza Felina, que es también socia del Rockton, tras la pregunta de cuál era el plan para este año.
"DE TODO"
Su respuesta la tuvo clara desde el principio, dado que las necesidades no son pocas, “con el fin de ayudar económicamente para comprar medicamentos, comida, con la arena o con los gatos veterinarios y con todo lo que, en general, conlleva el cuidado de un animal. Por eso, se necesita de todo”.
Hombres de negro con corazón de oro en Vitoria
En este momento, por ejemplo, son nueve los gatos que hay en el piso-refugio de Esperanza Felina, que buscan familia. “Todos ellos adorables y con mucha vida por delante”, anima Verdugo para ayudarles a encontrar el hogar estable que se merecen.
BOLETOS
Así que el cheque que entregó esta mañana el presidente del Rockton, Antonio Romero, y que recogió la presidenta de Esperanza Felina, Tamara Herrero, bajo la atenta mirada de la propia Verdugo y de Juan Antonio Tena, este último tesorero del Rockton, no cabe duda que es todo un regalo, aunque hayan pasado ya once días desde la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar.
Estas donaciones, en concreto, se hicieron tras la compra de boletos, a cambio de la voluntad, y dieron derecho también al sorteo de regalos moteros, como camisetas, guantes, cascos, y hasta desayunos, gracias a la colaboración de algún patrocinador.
Además, la Papanoelada motera tampoco se olvidó de las personas, al incluir un código QR con el que se podía contribuir a Contra el Cáncer de Álava.