El sector industrial vasco está inmerso en una situación en la que la prudencia está guiando sus decisiones. El difícil contexto en el que está la economía mundial, y que según cada vez más voces se va a complicar en los próximos meses por las urgencias a la hora del abastecimiento energético que necesita Europa de cara al próximo invierno, hace que la hoja de ruta que las empresas se están marcando sea conservadora. Pero sin que eso signifique que el trabajo y los objetivos fijados antes de la actual tesitura se detengan. Esa es la óptica con la que Tubacex, una de las compañías que suele marcar el termómetro del sector, acude a su junta de accionistas, que se celebrará el próximo jueves en Bilbao.
Será, además, una junta en la que la compañía aprobará el reparto en dividendos a los accionistas del 40% de su beneficio neto. Además, por vez primera, Tubacex ofrecerá al accionista la posibilidad del acceder al cobro del dividendo líquido o bien destinarlo a la adquisición de nuevos títulos. Así, la junta del jueves propondrá la aprobación de un aumento de capital liberado por un valor de mercado de referencia máximo de 7,5 millones de euros para poder implementar este sistema de dividendo opcional, con la posibilidad de optar a esa retribución flexible. Es uno de los aspectos en los que se detendrá la junta, que también someterá a votación la aprobación de las cuentas anuales, tanto las individuales de Tubacex como las de su Grupo consolidado, además de sus respectivos informes de gestión y de las actuaciones del Consejo, correspondientes al ejercicio social cerrado a la conclusión del pasado año.
La acción bursátil de Tubacex en el mercado continuo está actualmente en un valor en el entorno de los 2,9 euros. Es una cota que supone una caída de alrededor del 25% en un año, pero que en el conjunto de los últimos cinco ha experimentado un repunte del 70%. Se trata de una evolución similar a la que, en cierta manera, han seguido los resultados de la compañía, que a lo largo del año pasado acusó, como todo el sector, la inestabilidad que generaron las barreras arancelarias en Estados Unidos y los continuos vaivenes de los mercados energéticos. Así, el beneficio neto ajustado de Tubacex alcanzó el pasado año los 15,9 millones de euros, lo que representa un 30% menos que en 2024. A la debilidad general del mercado se sumaron circunstancias externas, como la evolución del tipo de cambio del dólar frente al euro. Sin embargo, en líneas generales el ejercicio de Tubacex estuvo marcado por la consolidación de los ejes de actuación marcados con anterioridad. De esta forma, su planta en Emiratos Árabes Unidos, en la que cuenta con 150 trabajadores, finalizó el pasado año operando al 100%, al tiempo que la ejecución del contrato con la Compañía Nacional de Gas y Petróleo de Abu Dhabi (ADNOC) superó los volúmenes inicialmente previstos para 2025.
Se trata de un contrato suscrito en 2022 por un valor de alrededor de 1.000 millones de euros y diez años de duración. Es un pedido de gran importancia para Tubacex, que diseña y construye en su acería de Amurrio estos tubos, que posteriormente son trasladados en barco hasta la planta de Abu Dhabi, donde se procede al proceso de roscado y terminan de ser ensamblados. Su gran particularidad es su aleación, ya que son los tubos requeridos para el tipo de gas que se extrae en este emirato, y que destaca por ser muy ácido. Además, la compañía ha firmado un acuerdo financiero con el fondo soberano del país, Mubadala, que permitirá ensanchar su campo de acción en Emiratos.
En cualquier caso, el enfoque de Tubacex es el mismo en la que insisten desde otras industrias y desde las instituciones vascas. Apostar por el valor añadido de la producción ante la imposibilidad de competir en volumen con empresas que disponen de subsidios que funcionan como colchones -caso de los fabricantes chinos- o de otros, como los europeos, donde el precio de la energía eléctrica es más asequible. Así, cada vez más la gran industria trabaja en la generación de ingresos y la reducción de deuda como ejes principales a la espera de tiempos más despejados. En este aspecto, Tubacex cerró el primer trimestre del año con ventas de 154,2 millones, lo que supone un 15% menos respecto al mismo periodo de 2025.
No obstante, el trimestre ha estado marcado por otras noticias más positivas, como la firma de tres nuevos pedidos en tubos umbilicales por 26 millones de euros para tres clientes globales con proyectos ubicados en espacios diversificados (Golfo de México, Brasil, Europa, Australia y África) en gas y petróleo. Por otra parte, la compañía no pierde de referencia sectores como el aeroespacial y la energía nuclear, que considera estratégicos por el posicionamiento internacional que van a ganar en los próximos años. Así, ha ampliado su alianza con ITP Aero para reforzar su diversificación aeronáutica con la fabricación, en su planta de Pennsylvania, en Estados Unidos, de componentes para los motores de aviación comercial.