El mercado de la vivienda parece anticipar ya signos de contracción en Euskadi, si bien parece que las subidas y bajadas en la gráfica de las compraventas de la CAV son algo cíclico. La compraventa de viviendas en Euskadi descendió en marzo un 11,6% respecto al mismo mes del año anterior, hasta un total de 2.139 operaciones, según datos publicados ayer por el INE. Además, la cifra representa también un descenso frente al mes precedente, el de febrero, cuando se firmaron un total de 2.248 operaciones.

El mercado de la vivienda se mueve en una trayectoria de constantes altibajos, pero lo que parece claro es que los altos precios no están frenando el ritmo de acuerdos, que se sitúa con regularidad en una cifra superior a los 2.000 por cada mes. El mes de septiembre del pasado año fue el mejor desde el año 2007, en pleno apogeo de la burbuja inmobiliaria. En ese mes se firmaron 2.764 operaciones, un baremo cercano al de la primera década del siglo, cuando se daba una situación totalmente distinta. Entonces había mucha más oferta que ahora, mientras que la demanda es también superior ahora. En cualquier caso, el acceso a la vivienda se posicionaba entonces, y lo sigue haciendo ahora, como uno de los principales problemas de la sociedad, siendo especialmente dramático en el caso de los jóvenes.

Si se compara con el mes anterior, la compraventa de inmuebles retrocede en la comunidad, con una caída del 4,8% intermensual. A pesar de la caída, las 2.139 compraventas de viviendas suponen el cuarto mejor dato de este índice en un mes de marzo en la CAV de la serie histórica. De las operaciones de compraventa anotadas en marzo, 1.968 se realizaron sobre viviendas libres y 171 sobre inmuebles de protección oficial. Atendiendo a la antigüedad de los inmuebles, 409 operaciones correspondieron a viviendas nuevas, y 1.730 estuvieron relacionadas con edificios usados. En marzo se realizaron un total de 3.991 operaciones sobre viviendas. Además de las 2.139 compraventas, 1.104 fueron herencias, 65 donaciones y 2 permutas. En total, durante marzo se transmitieron en Euskadi 7.802 fincas urbanas a través de 4.230 compraventas, 1.981 herencias, 138 donaciones, 16 permutas y 1.437 operaciones de otro tipo. Igualmente, se realizaron 906 transmisiones sobre fincas rústicas, entre las que se registraron 377 herencias, 277 compraventas, 43 donaciones, 6 permutas y 203 operaciones de otro tipo. 

El mercado inmobiliario vasco vive una fuerte subida de precios desde el fin de la pandemia, cuando se consolidó una tendencia creciente de demanda de vivienda que parece no tener conclusión. Los datos del Consejo General del Notariado recogen que, a cierre del mes de febrero, el precio medio del metro cuadrado en la CAV era de 3.058 euros, mientras que en el resto del Estado era de 1.977 euros. En comparación con el mismo mes del año anterior el precio medio de la vivienda en la CAV experimentó en febrero una variación al alza del 6,81%. No obstante, el ritmo de operaciones en el conjunto del primer trimestre es muy parejo al del año pasado. Así, en los tres primeros meses de este año el volumen total de operaciones es de 6.748, mientras que en el mismo período del año pasado fue de 6.824. Desde el año 2007 no se alcanzaban unos baremos similares. Entonces se acordaron 8.287 operaciones. El nivel reciente más bajo se produjo en 2014, con 2.869 firmas.

Y es que la evolución del mercado de la vivienda en Euskadi es distinta a la del resto del Estado, donde sí parece haber señales más claras de enfriamiento. Así, la compraventa de viviendas intensificó su caída en marzo al 2,2% interanual y contabilizó 61.295 operaciones, un nuevo descenso que da lugar a un primer trimestre negativo. Con este nuevo ajuste, el tercero consecutivo en lo que va de año, las transacciones de vivienda acumulan un descenso del 2,6% en el primer trimestre de 2026. No obstante, si se comparan las estadísticas de marzo con los de un mes antes, la compraventa de viviendas experimenta una subida del 2,7% en tasa intertrimestral.

Tras crecer el pasado año 2025 un 11,5% y alcanzar las 714.237 unidades, la cifra más alta desde los máximos de 2007, la compraventa de viviendas inició el año con una caída del 5%, que siguió en febrero con un -0,5% y que continuó en marzo con un ajuste del -2,2%. Todo ello en un contexto marcado por la escasez de viviendas disponibles para hacer frente a la demanda, lo que sigue presionando al alza los precios y dificultando el acceso, especialmente para los más jóvenes y aquellos con menos recursos.

En marzo, la compraventa de viviendas cayó en nueve comunidades del Estado y subió en las restantes. Los mayores descensos se dieron en Cantabria (15,4 %) y Euskadi (11,6 %). A continuación se situaron las caídas de Canarias (8,9%); Baleares (8,3%); o Murcia y Andalucía (6,5 % en ambos casos).

Del lado de los aumentos, los más acentuados fueron los de Castilla–La Mancha (11,5 %), Navarra (8,2 %) y La Rioja (5,2 %). Entre los grandes mercados, la compraventa de viviendas se redujo un 3,5 % en Cataluña y un 2,5 % en Madrid.