La actual crisis económica multicanal ya afecta de lleno al músculo industrial de Gasteiz. No en vano, hoy mismo se ha conocido que Michelin, uno de los referentes empresariales del territorio histórico y de la CAV, ha tenido que revisar a la baja sus previsiones de producción.

La medida obedece, fundamentalmente, a la bajada de pedidos por parte de los clientes habituales en las áreas de ruedas para ingeniería civil –obra pública y vehículos de minería al aire libre–. En principio, esa rebaja de expectativas se traduce en la supresión de varios turnos de trabajo en noviembre y diciembre y la absorción de las horas de trabajo eliminadas a cargo del bolsín de horas pactado entre la dirección de la planta de Vitoria y los representantes de los trabajadores.

De momento, las herramientas de flexibilidad en la organización del trabajo en la factoría permite a la planta mantener al completo su plantilla, incluidos los eventuales.

Alberto Martín, responsable de la sección sindical de Comisiones Obreras en Michelin, indicaba ayer a DIARIODENOTICIASDEÁLAVA que la primera noticia de la reducción de las previsiones de fabricación la tuvieron en el transcurso de una reunión extraordinaria celebrada este pasado lunes entre los directivos de la factoría de la Avenida del Cantábrico y los representantes del comité de empresa.

En la cita, la empresa trasladó a los representantes de la plantilla la necesidad de reordenar los turnos de trabajo ante la reducción de los pedidos. En principio, se eliminarán los turnos del sábado por la noche y de la totalidad del domingo durante el mes de noviembre. Aparte, en diciembre, la planta dejará de producir durante el puente que va desde el 4 hasta el día 8.

1.600 toneladas menos

De esa forma, la empresa espera absorber la bajada de pedidos, que está cifrada en 540 toneladas en noviembre, sobre todo, de ruedas destinadas a vehículos de pequeña obra civil, y en 1.100 toneladas en diciembre.

Sea como sea, la realidad es que las medidas adoptadas afectan a alrededor de 1.050 personas o, lo que es lo mismo, un tercio de la plantilla directa de la multinacional francesa en la capital alavesa.

Sin efecto en el empleo

La adopción de las nuevas medidas no supondrá ningún efecto ni en el empleo ni el salario, ya que reducciones como las que se van a ejecutar en noviembre y en diciembre están reguladas por la política de flexibilidad pactada con el comité de empresa.

Para Alberto Martín, tales consideraciones no tendrán mayor efecto, ya que las horas que se eliminan se recuperarán en cuanto suba la producción y los pedidos. De no ser así, la compañía tiene margen para actuar sin tomar medidas traumáticas en el corto plazo.