bilbao - Ni Confebask ni las filiales vascas de CCOO y UGT van a renunciar al acuerdo sobre salarios suscrito por sus direcciones a nivel estatal. Lo consideran una buena hoja de ruta y quieren dar la batalla para que tenga recorrido en Euskadi a pesar del rechazo de la mayoría sindical abertzale. CCOO y UGT insisten en que el acuerdo, que incluye también medidas relacionadas con el empleo, la flexibilidad y la resolución de convenios, sea “un mínimo” en las mesas sectoriales y en las empresas de Euskadi. La patronal comparte que la referencia de Madrid sea un punto de partida para elaborar un acuerdo marco similar en la CAV, al que podrá sumarse “el que quiera”, dijo Miguel Ángel Lujua dando a entender que está dispuesto a elaborarlo al margen de la posición de ELA y LAB.
El líder de UGT-Euskadi, Raúl Arza, lamentaba ayer que las dos centrales abertzales hayan rechazado “con tanta rapidez” el acuerdo alcanzado por los agentes sociales españoles, del que aun no ha sido redactado el texto completo y únicamente se conoce el trazo grueso. Arza lamentó ayer en Radio Euskadi la poca disposición de las centrales abertzales a la negociación, y les reprochó el haber suscrito a lo largo del año pasado convenios de empresa en Gipuzkoa con alzas salariales que “no llegan” al 0,6%, muy por debajo de las referencias marcadas en Madrid -hasta el 1% este año y el 1,5% en 2016-.
UGT recuerda que, ante el bloqueo de la mayoría de convenios de la CAV, el no aceptar la referencia de Madrid para empezar a negociar implicaría mantener a 400.000 trabajadores vascos con el salario congelado los próximos años. “No se puede rechazar con tanta rapidez un acuerdo que puede suponer un avance para muchos trabajadores que, si no nos ponemos de acuerdo, van a tener un crecimiento cero de los salarios”, dijo Arza.
En la misma línea, CCOO-Euskadi quiere que en las mesas de negociación de Euskadi lo acordado en Madrid “sea un mínimo” a partir del cual ciertas condiciones puedan incluso mejorarse. El segundo sindicato de la CAV se plantea incluso llevar el acuerdo estatal a la mesa de diálogo social que integra junto a Lakua, Confebask y UGT, con el fin de que los empresarios vascos se comprometan también a elevar los salarios en las cuantías fijadas en el ámbito estatal.
Y es que el acuerdo suscrito por CEOE y los sindicatos españoles no es de obligado cumplimiento para las empresas, sino una recomendación, de ahí que las dos centrales estén especialmente interesadas en arrancar el compromiso de los empresarios vascos de que van a respetar lo pautado en Madrid.
“un esfuerzo” No ha tardado en recoger el guante el presidente de la patronal vasca, Miguel Ángel Lujua, quien ayer mismo en la asamblea de Cebek defendió traer a Euskadi las bases del nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva. “Sería bueno que, por una vez, hagamos un esfuerzo para implementar en Euskadi un acuerdo similar”, señaló el presidente de los empresarios vascos en clara alusión a ELA y LAB, que lo rechazan porque no se recupera el poder adquisitivo perdido durante la crisis y porque introduce más flexibilidad y un proceso de resolución de convenios en el que prima el arbitraje.
Lujua indicó que propondrá que la iniciativa sea abordada en el próximo comité ejecutivo de la patronal que se celebrará el mes que viene. “En la parte que a mí me corresponda voy a tratar que se implemente en Euskadi algo que vale en toda España, y que todos tenemos la obligación de proteger”, dijo el líder de la patronal vasca, que dejó clara su intención de trabajar ese acuerdo en Euskadi “para el que lo quiera firmar”.
La intención de la organización empresarial vasca esté en la línea de la pretensión de CCOO y UGT en Euskadi, de forma que hay mimbres para que tome cuerpo un pacto salarial a la vasca. La negociación, que podría producirse en el seno de la mesa de diálogo social en la que también toma parte el Gobierno Vasco, podría dar lugar a una referencia de subidas salariales que están por encima de lo que se está firmando ahora mismo en los pocos convenios que se desbloquean, lo que podría poner en una difícil tesitura a ELA y LAB en numerosos procesos negociadores. Por otro lado la patronal ya ha advertido de que las subidas salariales tienen que ir acompañadas de medidas que permitan a las empresas una mayor flexibilidad y competitividad, una postura que defenderá a la hora de trazar el acuerdo en Euskadi.
Aunque el acuerdo sobre negociación colectiva ha despertado en general valoraciones positivas desde el ámbito institucional y político en el Estado, sobre todo porque implica dejar atrás la austeridad y garantiza incrementos por encima de la inflación, aun persisten las dudas sobre los efectos reales que tendrá. La propia CEOE remarcó ayer que lo firmado con los sindicatos es solo una recomendación y no obliga a las empresas, mientras que la patronal de pymes avisó de que buscará pactar subidas inferiores al techo previsto.
El líder de CCOO, Ignacio Toxo, celebró que el acuerdo es “una enmienda, aunque no a la totalidad”, a la reforma laboral.
Salarios. El III Acuerdo de Empleo y Negociación colectiva suscrito incluye subidas salariales de hasta el 1% este año y hasta el 1,5% en 2015. El alza de 2017 depende de la previsión económica que se haga el año que viene.
Garantía salarial. En el pacto se incluye la recomendación de que la suma de las subidas de 2015 y 2016 sean superiores a lo que suban los precios esos años.
Empleo. Se incluyen también fórmulas de estímulo a la contratación, en especial de jóvenes, y cláusulas para fomentar el empleo indefinido.
Ultraactividad. El acuerdo refuerza el mantenimiento de los convenios en la línea de lo suscrito en julio de 2013, garantizando que un convenio caducado se seguirá aplicando aunque las partes se comprometen a recurrir al arbitraje obligatorio en caso de bloqueo.
Flexibilidad. También se incluyen instrumentos de flexibilidad e inaplicación de ciertas condiciones de trabajo, medidas sobre clasificación profesional y movilidad funcional y ordenación del tiempo de trabajo.