En ocasiones, dimitir de un puesto de trabajo no es tan fácil como parece: surgen muchas dudas al respecto. Como es evidente, es algo que implica analizar con cabeza la estabilidad económica, las oportunidades a futuro y los derechos laborales.
Por no hablar de que también hay cuestiones sobre los periodos de prueba, derecho a paro y otros aspectos que influyen en la decisión. Para ello, no hay nada mejor que recurrir al consejos de expertos en la materia y así evitar errores.
La recomendación de un experto
El abogado laboralista Ignacio de la Calzada (@un_tio_legal_) cuenta una situación muy común que ocurre en algunas empresas: los trabajadores dimiten y no saben muy bien qué hacer después.
Porque esto es un aspecto relacionado con derechos como la solicitud de la prestación por desempleo, algo clave en el mundo laboral que conviene revisar en estos casos.
Desmontando mitos
Ignacio de la Calzada es muy claro en un video que sube a sus redes sociales: “Si dimites en una empresa, ¿tienes que esperar tres meses para cobrar el paro? No es así”, Según cuenta, hay un mito que hay que esperar tres meses desde que se renuncia para poder pedir el paro si tienes un nuevo trabajo
“Para empezar, tenéis que saber que la Ley de Seguridad Social establece unos supuestos en los que puedes acceder al desempleo, y estos básicamente son todos: despido, modificación sustancial en la que tú pides irte, etcétera”, añade el abogado, con un excepción: la dimisión o la situación de excedencia.
Mecanismos legales
Para entender mejor estas situaciones, si un trabajador va a otro trabajo y no ha superado el periodo de prueba y no han pasado más de tres meses desde su dimisión, se queda sin el derecho a paro. “Lo tienes, pero no puedes acceder a él”, matiza.
“O dicho de otra forma: dimites en tu empresa, pasan más de tres meses y luego te dicen, por ejemplo, que si no superas el periodo de prueba, no habrá ningún problema. Si pasan menos, no puedes cobrarlo”, puntualiza el abogado.
“Pero si te vas a un nuevo trabajo y te despiden, aunque haya pasado un mes, dos o quince días, sí que podrías acceder, porque el despido siempre da derecho a acceder a la prestación. No siempre es necesario que transcurran esos tres meses”, finaliza.
Algunos motivos por los que dimitir
Existen muchas razones para que un empleado dimita de su puesto. Algunos son la falta de motivación, pocas oportunidades de crecimiento, un mal ambiente entre los compañeros o conflictos con los superiores, entre muchos otros.
También entran en juego otros factores como, por ejemplo, cambios de residencia, problemas de salud o pocas expectativas económicas. Por esa razón, algunos trabajadores buscan nuevos retos para seguir creciendo a nivel profesional.
De todas formas, todo depende de muchas circunstancias a la hora de renunciar a un puesto de trabajo, por lo que conviene conocer bien al cultura de la compañía para entender bien ciertos