Blasi, profeta en su tierra
La catalana reina en la Volta a Catalunya, otro logro de su mágico curso
Reina en Barcelona, profeta en su tierra. Paula Blasi celebró la victoria en la Volta a Catalunya en el cierre en la Ciudad Condal. Después de su enésima exhibición en las montañas, Blasi festejó otro laurel en una campaña alucinante. Una fábula. "No se puede pedir más que ganar en casa", expuso la catalana.
El sábado, la catalana hizo cima en La Molina y en Barcelona anidó de amarillo. Otro muesca para su palmarés, estupendo. Campeona de la Amstel, de la Vuelta, de la Klasika de Durango, del Tour de los Pirineos, en Barcelona certificó su jerarquía. En un mes le espra el Tour femenino.
"Todavía queda un mes para el Tour de Francia y yo simplemente estaré ahí para intentar ayudar al equipo. El Tour son palabras mayores, nunca he hecho nada así e intentaré ayudar a las líderes del equipo y disfrutar de ello, que será mi primera vez", comentó la ciclista d'Esplugues de Llobregat.
Solo el robo de la bicicleta, valorada en 16.000 euros, durante la carrera desconfiguró un punto la alegría de Blasi. En la orla final, después de la victoria de Marianne Vos al esprint, le acompañaron la francesa Célia Gery a 1:24 y la canadiense Sidney Swierenga 1:42. Blasi es una ciclista a la victoria pegada.
Hace apenase tres años, la sensación Blasi practicaba duatlón y triatlón. Su alucinante despegue este curso le ha situado entre las aristócratas. Después de exhibirse en varios frentes, en Catalunya subrayó su potencial.
Su constancia y determinación tuvieron premio el sábado en las rampas del Coll de la Creueta, donde Blasi, que se quedó sin compañeras en el ascenso, atacó en cuatro ocasiones para despegarse de sus rivales y encarrilar, así, la clasificación general en La Molina.
En la víspera, controló la primera etapa que se llevó al esprint Nienke Veenhoven en Sant Susanna. Después desplegó lo mejor de su catálogo en La Molina. Allí puso a enfriar el cava que agitó en Barcelona. Blasi, profeta en su tierra.