El Club Rítmica Stormy ha rubricado una de sus temporadas más destacadas en los Juegos y Campeonatos de Euskadi 2026. A pesar de su corta trayectoria, el club vitoriano ha conseguido situar a varias gimnastas en puestos destacados y sumar un importante número de medallas que reflejan la evolución del proyecto.

Entre los resultados más relevantes figuran los dos oros de Nahia Montoya en categoría infantil, campeona de Euskadi en aro y en la clasificación general; el oro de Izaro Pérez en aro y el título por equipos junto a Uxue Méndez en cadete; la plata de Nahia Cruz en pelota en juvenil; el subcampeonato y bronce de Keyla Mata en aro y general; el bronce de Lucía Tomás en aro en cadete A, y el tercer puesto de Daniella López en categoría alevín.

Una gimnasta del Club Rítmica Stormy durante un ejercicio de aro. Redacción DNA

Para la entrenadora María Redondo Prado, el balance de la temporada es muy positivo. “La verdad es que es un club pequeño que llevamos cuatro años desde su creación. Yo he sido entrenadora en otros clubes antes y, hace cuatro años, decidí montar este proyecto. Cada año parece que nos superamos un poco más. El año pasado ya conseguimos pódiums en los Campeonatos de Euskadi, y el anterior también, pero este año hemos logrado más”.

Redondo insiste en que el trabajo diario es la base de todo lo conseguido. “La evolución de las niñas del club es muy buena. Es verdad que entrenan y se lo toman muy en serio, aunque sean escolares. Y los resultados se han visto. Así que estamos muy contentas”.

Sobre los logros, reconoce la dificultad de escoger uno solo. “Es que no puedo elegir. Para mí todos son igual de importantes. Todos son súper importantes”.

Una gimnasta del Club Rítmica Stormy posa con el aro. Redacción DNA

Aun así, destaca especialmente lo ocurrido con Nahia Montoya en los Juegos Escolares. “Es verdad que el que menos me podía esperar era el de Nahia Montoya en los Juegos Escolares hay muchísimo nivel y nosotras nunca vamos con ninguna pretensión pero de repente que quedase campeona de Euskadi en la general y en el aro nos hizo mucha ilusión”.

Trabajo en conjunto

En cuanto a la preparación de las modalidades, Redondo explica la importancia del conjunto dentro del Stormy. “Nos gusta especialmente el trabajo de conjunto porque aporta valores más difíciles de desarrollar en la modalidad individual, como el compromiso, la responsabilidad compartida, el trabajo en equipo y el compañerismo. Cuando una gimnasta forma parte de un conjunto, su trabajo afecta al resto de compañeras y eso genera una implicación muy especial”.

El trabajo mental también es clave en un deporte de alta exigencia. “La mente te puede jugar malas pasadas. La gimnasia es un deporte que entrenas muchas horas y realmente compites en un minuto y medio. Intentamos siempre que las niñas vayan tranquilas, que sean seguras de sí mismas. Darles la confianza de que todo lo que tienen lo saben hacer”.

El apoyo entre compañeras también forma parte del proceso. “Tenemos mucha suerte porque todas ellas se apoyan muchísimo. Intentamos que dejen su vida y sus problemas de lado y que se centren en el deporte y, sobre todo, que lo disfruten”.

Cuando las gimnastas salen a competir, el objetivo es claro para la entrenadora. “Que consigan sus objetivos. Que puedan sacar el trabajo adelante. Y sobre todo que salgan del tapiz contentas, orgullosas de su trabajo. Los resultados no son lo más importante”.

Supervisión del trabajo de preparación de una gimnasta durante una sesión de entrenamiento. Redacción DNA

Sobre la emoción de los campeonatos, Redondo es clara. “Para mí es un orgullo. Por ellas, por las familias que siempre están ahí, por nosotras, se lo merecen un montón todas y cada una de ellas”.

Futuro del club

De cara al futuro, el Stormy seguirá evolucionando con nuevos ejercicios y cambios en los grupos. “Trabajando una temporada nueva, cambiamos ejercicios, conjuntos, entrarán niñas nuevas; el objetivo siempre es el mismo: hacerlo bien, disfrutar, ser compañeras y salir contentas del tapiz. Ver qué podemos mejorar respecto al año pasado, sacar elementos nuevos, ver hasta dónde podemos llegar e ir un pasito más adelante siempre”.

El cierre de temporada en los Juegos y Campeonatos de Euskadi deja una sensación clara dentro del Club Rítmica Stormy: crecimiento, esfuerzo y evolución constante en todas las categorías