Alzini saca petróleo
La velocista italiana se impone en la jornada inaugural del Tour de los Pirineos, donde Usoa Ostolaza busca retener el título ante Paula Blasi en la ascensión del Tourmalet de este sábado
Mourenx acogía el final de la primera jornada del Tour de los Pirineos, el reino de Usoa Ostolaza, coronada en 2024 y 2025 entre las montañas. Paula Blasi, campeona de la Vuelta, en la que la zarauztarra fue cuarta, será su gran rival.
El Tourmalet, que observa paciente desde las alturas, a la distancia de un día, determinará el duelo entre ambas este sábado. El nombre de la mole proviene del gascón y significa literalmente "el camino del mal retorno" o "la montaña sin retorno", debido a lo implacable de su clima, su desnivel y su larga y dura ascensión.
El Tourmalet, que deberán ascender y bajar, pertenece a la imaginación y a la expectativa en las mentes de Ostolaza y Blasi. En el Tourmalet se tasarán para acceder al trono.
El pueblo que recibía al pelotón fue la primera nueva ciudad de la Francia después de la Segunda Guerra Mundial. El descubrimiento de gas y petróleo en la región, en Lacq, convocó a miles de trabajadores.
Para ellos, para la fuerza del trabajo se construyó una ciudad donde antes apenas hubo un pequeño pueblo. Los yacimientos alzaron Mourenx.
Eliska Kvasnicková trató de extraer petróleo de esas tierras. Rodó en solitario y con convicción, pero su fiebre por enriquecer su palmarés no fue suficiente argumento para imponerse a la inercia del pelotón, que se encendió lo justo para acabar con sus sueños.
También con el trío que rodaba tras ella. Entre verdes praderas, en vías sinuosas y secundarias, su aventura pereció en los márgenes de Mourenx, donde se construyó la arquitectura del esprint entre isletas y estrecheces que las ciclistas salvaron agarradas al vértigo, la velocidad y la adrenalina.
Protegidas las líderes, las velocistas se revolvieron entre ellas. En ese baile de espasmos, se midieron palmo a palmo dos italianas, Alzini y Venturelli. Venturelli llevaba cierta ventaja hasta que Alzini le rebajó la esperanza de encontrar el oro negro.
Se bañó en él su compatriota, con más potencia y reprís en el fotograma definitivo. En los pozos de ambición, a la espera del Tourmalet, Alzini saca petróleo.