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Las bodas de oro del CF Maeztu

El club alavés cumple medio siglo de vida con una ceremonia por todo lo alto en el pueblo

Las bodas de oro del CF MaeztuPilar Barco

En las faldas de la Sierra de Arburu se fundó hace 50 años en Maeztu un equipo que, a día de hoy, sigue con la misma filosofía que antaño: jugar un fútbol para competir, pero, sobre todo, divertirse. El CF Maeztu cumplió el pasado 8 de diciembre medio siglo de vida desde su primer partido, un logro difícil de creer teniendo en cuenta el nacimiento tan extravagante que tuvo el club.

“Todo se remonta a una apuesta en una discoteca, la Sala YERTI de Santa Cruz de Campezo. El año anterior, ellos habían fundado un equipo para la Liga de Empresas, y entonces llegó aquel día cuando uno de Maeztu, Ignacio, se apostó con uno de Campezo que nosotros les podíamos ganar en un partido de fútbol”, recuerda Antonio Gordón, uno de los fundadores.

La realidad en aquel entonces es que, a diferencia de en Campezo, en Maeztu nunca habían jugado al fútbol. “No teníamos equipo, ni teníamos idea de jugar ni nada”, asegura Gordón. Sin saberlo, además de meter en un compromiso a todos sus conocidos, Ignacio plantó la primera semilla que más tarde desembocó en la creación del CF Maeztu.

Fueron unos meses de preparación y de reclutamiento por los pueblos del municipio hasta que por fin lograron juntar a 11-12 jugadores para formar el primer equipo para aquel amistoso. De ese modo, un 8 de diciembre de 1975,Chichi, Juan Carlos Orive, Roberto Orive, Goito, Carlos, Francisco, Luis Mari Viana, Fernando Orive, Jesús Mari Aranegui, Morgan, Theodore y Antonio Gordón pusieron rumbo al campo de Larra de Campezo para afrontar la apuesta de un Ignacio que, por cierto, no figuró en la lista.

“Del resultado mejor no acordarse”, relata Gordón. “Encima seguro que el Ignacio ni pagó su apuesta, que sería una caña”, apunta Roberto Orive, otro de los fundadores y que estuvo más de 15 años en el club. Pese a perder aquel partido –además de la apuesta–, el pueblo de Maeztu ganó algo más importante: un equipo de fútbol que perdura hasta el día de hoy.

Primera alineación del CF Maeztu el 8 de diciembre de 1975. En la fila de arriba: Chichi, Juan Carlos Orive, Roberto Orive, Goito, Carlos, Francisco. Abajo: Luis Mari Viana, Fernando Orive, Jesús Mari Aranegui, Morgan, Theodore

Fútbol entre amigos

El Maeztu debutó oficialmente en el año 1976, para disputar esa edición de la Copa de Empresas. Su primer partido fue contra el Arabarrak en Salvatierra, la ida, y la vuelta en Campezo, ya que el campo de Maeztu se estaba haciendo por aquel entonces. “Nos trajeron el césped desde Izki”, afirma Orive.

Más tarde el club comenzó a competir en la Liga de Empresas, logrando el campeonato de la temporada 1988-89. El equipo siempre se ha mantenido al margen de la Liga Regional o División de Honor, y actualmente compite en la Liga de Fútbol-11 Recreativa de la Federación Alavesa.

“Éramos todos amigos. La gente venía encantada. Invitábamos a todos, hasta a los árbitros, que luego nos pitaban peor porque decían que tenían mejor trato con nosotros”, cuenta Orive, “de hecho, una vez uno llevó un hacha y le dijo árbitro mira lo que tengo. Yo no sabía donde meterme”.

Orive y Gordón comentan mil y una anécdotas de estos 50 años, desde los carajillos que tomaban para calentarse al descanso hasta las condiciones de los campos de la época. “Tú metías el pie en un charco y tenías que ir con cuidado porque no sabías lo profundo que era”, cuenta Gordón. “Las duchas no tenían ni agua caliente”, recuerda a su vez Orive.

Homenaje a los fallecidos en la iglesia del municipio.

Actualidad del club

En la época moderna, las condiciones han cambiado y ya aquellas anécdotas del pasado no son tan comunes. “Ahora sí está mejor y los campos tienen duchas y agua, eso sí, en esas condiciones (lluvia, nieve, barro) ahora es difícil jugar”, cuenta Adrian Herea, actual presidente desde 2015.

Este año el club ha quedado cuarto en Liga, una posición notable, pero con la espina de no haber hecho un mejor papel en Copa. “Estamos contentos con que el club subsista, que a veces parecía que no porque llegamos justos de jugadores a algunos partidos. En cuanto a lo económico, el Ayuntamiento de Maeztu o los bares del pueblo nos echan una mano. Además, solemos hacer una merienda tras los partidos y eso hace que los chavales se animen un poco, pero bueno, los viajes nos los tenemos que costear nosotros mismos”, relata Herea.

Uno de los onces más recientes del club de la Montaña Alavesa.

Pese a las dificultades, el grupo conformado por Yeray, Unai, Unax, Oskarin, Oier Galde, Eneko, Adrián Lacha, Héctor, Jorge, Tato, Adrián, Aitor, Alvarito, Julen, Peio, Motxolin, Aritz, Ema, Oier Sanvi, Oier, Mario, Eder, Ieltxu y Mendoza mantiene viva la ilusión que un grupo de amigos comenzó hace 50 años.