El Amurrio jugará la temporada que viene en Tercera Fedeción. A falta de tres jornadas para el final de campeonato, la escuadra del Valle de Ayala se impuso este sábado por la mínima (0-1) al Iru-Bat su rival más directo. Así que cuatro campañas después regresa a la quinta categoría del fútbol nacional. Un gol de Xabi Hernández en el descuento aupó al bando de Basarte a una nueva celebración. Y es que sólo el triunfo ante el segundo clasificado le pasaportaba a la gloria. El empate le dejaba a un paso de la celebración, pero debía esperar a la siguiente jornada ante sus aficionados y midiéndose al San Prudencio.
En cierta forma afrontó el choque con algunas precauciones, sabedor de que la ventaja que tenía con el conjunto de Los Astrónomos le daba un cierto margen para disfrutar del momento al no ser la última oportunidad. Pero con lo que no contaba era con un oponente que apenas le inquietó en el primer tiempo. De hecho, las dos únicas ocasiones más claras en ese período fueron de los jugadores dirigidos por Antton Vivanco e Iker Mansilla.
Tras el descanso, fue el cuadro visitante el que más intentó la victoria, pese a que el Iru-Bat gozó de una gran oportunidad para ponerse por delante. Cuando parecía que el choque terminaría con el mismo marcador con el que empezó, llegó el gol de Xabi Hernández en el último suspiro para desatar la euforia entre la familia amurrioarra.
El dúo técnico al que la directiva confió al inicio de temporada el proyecto deportivo ha respondido con creces, después de haber demostrado el pasado curso con el bloque de categoría juvenil que saben de qué va esto.
Apoyados en un joven plantel, con futbolistas de casa en su amplia mayoría, han mostrado a lo largo del campeonato una tremenda regularidad. Es la escuadra que menos encuentros ha perdido, cinco hasta el momento, y una vez asentada la idea de juego de la pareja de entrenadores los ayaleses comenzaron a creerse que podían al menos tener opciones de éxito.
Hasta que hace poco más de un mes se crecieron definitivamente y no abandonaron ya el liderato. Todo era entonces cuestión de saber en qué jornada lograrían lo que a comienzo de temporada no estaba marcado como un objetivo.
Ahora toca celebrarlo y en unas semanas empezar a planificar el siguiente ejercicio, donde habrá algunos fichajes, pero la base principal seguirán siendo la de casa.