El municipio alavés de Legutiano acoge este fin de semana el Campeonato de España de bateles, la cita cumbre de la temporada en esta modalidad de remo en banco fijo, de la que se nutren las traineras al incluir categorías inferiores.

Tras los campeonatos territoriales celebrados las últimas semanas, las mejores tripulaciones del Cantábrico y el Atlántico, a las que se incorporan una procedente del litoral valenciano, se enfrentarán el sábado y el domingo en las aguas interiores del embalse de Urrunaga, conocido también como de Villarreal, Legutio o Santa Engracia, para dirimir quiénes serán los nuevos campeones nacionales.

La edición número 83 de la competición, organizada por la Federación Española de Remo en colaboración con la Federación Vasca de Remo, reunirá a tripulaciones de las categorías alevín, infantil, cadete, juvenil y absoluta, tanto en modalidad masculina como femenina, además de los sub23, que se incorporan como novedad este año.

En concreto, se han inscrito para tomar parte en la cita nacional unos 600 remeros y 116 embarcaciones en representación de 38 clubes del País Vasco (18), Galicia (14), Cantabria (4), Asturias y Valencia.

La cuenta atrás para el Campeonato de España de bateles se ha iniciado este jueves con su presentación a los medios, acto que ha tenido lugar en el Ayuntamiento de Legutiano con la presencia de la alcaldesa de la localidad alavesa, Nerea Bengoa; la vocal de la Federación Española Sara Vázquez y el presidente de la Federación Vasca, Elías Arruebarrena.

 Legutiano, conocido por sus condiciones de aguas tranquilas y su histórica vinculación al remo, ofrece un escenario ideal para la precisión técnica que requiere el batel, embarcación de 7 metros de eslora con cuatro remeros y un patrón. A diferencia de las regatas en mar abierto, el campo de regatas alavés permite una visibilidad excepcional para el público y una igualdad de condiciones máxima para los botes, que dependiendo de la categoría afrontarán pruebas sobre las distancias de 500, 1.000. 1.500 y 2.000 metros que incluyen giros o ciabogas.

Horarios y formato

Según el programa inicial previsto, el Campeonato de España de bateles dará comienzo el sábado 18 a partir de las 9:00 con las tandas clasificatorias, dos por categoría que servirán para definir los botes que accederán a las finales A y B del domingo. Dichas regatas se desarrollarán hasta las 14:00 horas.

 Los dos primeros clasificados de cada manga y el mejor tiempo restante lucharán por las medallas y la bandera de España de cada categoría en el cierre, jornada dominical que será retransmitida de forma íntegra a través del canal de Youtube de la FER. Será el día 19, con finales B de 9:00 a 11:15 horas y finales A entre las 11:30 y las 14:00 horas.

País Vasco y Galicia parten inicialmente como las potencias a batir. Clubes históricos como Orio, Pasai, Ondarroa, Kaiku o Deustuko buscarán mantener la hegemonía vasca en casa, mientras que las delegaciones gallegas de Chapela, Cabo da Cruz o Cangas, y las cántabras de Astillero, Camargo o Castro llegan con ambición tras sus respectivos territoriales. A ellos se unen el Castropol asturiano, con seis tripulaciones inscritas; y el Real Club Náutico de Valencia, que acude con un batel absoluto masculino.

El batel es la embarcación más pequeña y ligera de las que componen el remo de banco fijo, una modalidad deportiva con un arraigo cultural y social inmenso en la costa cantábrica, especialmente en el País Vasco, Galicia, Cantabria y Asturias.

Si las traineras son la Fórmula 1 del remo, los bateles son la base y la escuela donde empieza todo. De hecho, es la categoría en la que niños y jóvenes aprenden la técnica, la disciplina y el trabajo en equipo antes de dar el salto a la trainerilla (6 remeros) y finalmente a la trainera (13 remeros).

A diferencia del remo olímpico (donde el asiento se mueve), en el batel el remero está sentado sobre un banco fijo y utiliza su espalda y piernas para generar potencia sin que el asiento se desplace.

El batel es un deporte de invierno y primavera. Por tanto, el Campeonato de España suele cerrar la temporada de la modalidad antes de que los clubes empiecen con las embarcaciones más grandes de cara al verano.