El fútbol entra en una nueva era tras una decisión histórica
La alemana Marie-Louise Eta coge las riendas del Union Berlin y se convierte en la primera mujer entrenadora de un club masculino de las cinco grandes ligas europeas
La derrota del Union Berlin en la última jornada de liga provocó un terremoto institucional. El club capitalino cayó ante el colista de la Bundesliga, el Heidenheim (3-1), lo que supuso que solo ha logrado dos triunfos en los últimos catorce partidos. Una secuencia inasumible. El técnico Steffen Baumgart agotó su crédito, fue cesado. La dirección deportiva decidió un cambio de rumbo para un equipo situado en la zona media de la tabla pero que a falta de cinco jornadas para la conclusión del campeonato alemán tiene aún pendiente certificar la permanencia. Para ello adoptó una decisión inédita, nombró sucesora en el cargo hasta el final de la temporada a Marie-Louise Eta, que se convierte en la primera mujer entrenadora de un club masculino de las cinco grandes ligas europeas. El fútbol entró en una nueva era.
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“Me alegra que el club me haya confiado esta exigente tarea. La permanencia en la Bundesliga aún no está asegurada, dada la diferencia de puntos en la parte baja de la tabla. Una de las fortalezas del Union siempre ha sido aunar todos nuestros recursos en estas situaciones. Y, por supuesto, estoy convencida de que conseguiremos los puntos decisivos con el equipo”, manifestó Eta en el comunicado difundido por el club.
Un club singular
Cuando Eta se refirió a “aunar todos nuestros recursos en estas situaciones” hacía referencia a peculiaridades de una entidad como el Union Berlin, que cuando estaba inmerso en una crisis económica galopante recibió la inestimable ayuda de los aficionados para reconstruir el estadio An der Alten Försterei, con capacidad para 22.000 espectadores siendo el 80% de sus plazas gradas de pie y en el que el marcador aún se cambia a mano. Los seguidores recaudaron 30 millones de euros y al menos 2.300 de ellos participaron de manera altruista en las obras que supusieron 300 días de trabajo. Se trata de una afición que llegó a donar litros de sangre y organizó conciertos de rock para sostener con vida al club, y que en la actualidad posee todas las acciones. Es sin duda una de las entidades más auténticas y singulares de Alemania, destacada por su fuerte identidad obrera. En Navidad, por ejemplo, el estadio situado en el barrio de Köpenick se llena de gargantas dispuestas a entonar un recital de villancicos.
Eta ya era una pionera
No es la primera vez que Eta hace historia en el fútbol. En 2023 ya se convirtió en una pionera, en una excepción en el mundo masculino, al ser nombrada entrenadora asistente de Marco Grote en el Union Berlin. De este modo se convirtió en la primera mujer en ocupar este puesto en un equipo masculino de la Bundesliga y también en un equipo participante en la Champions League. Solo un año después, Eta, que ejercía como ayudante del entrenador vigente, dio otro paso hacia la igualdad. Fue la primera mujer en dirigir a un equipo masculino en la liga alemana al reemplazar de forma temporal el técnico Nenad Bjelica, quien cumplía una sanción. El estreno se saldó con una victoria por 1-0 ante el Darmstadt. En esta ocasión, Eta da el salto al banquillo como entrenadora principal, no como asistente, por lo que vuelve a transformarse en una mujer que marca un hito en la historia del fútbol masculino.
“Hemos tenido una segunda mitad de temporada enormemente decepcionante hasta ahora y no nos dejaremos cegar por nuestra posición en la liga. Nuestra situación sigue siendo precaria y necesitamos puntos urgentemente para asegurar nuestra permanencia. Hemos decidido empezar de cero. Me alegra que Marie-Louise Eta haya aceptado asumir este reto”, declaró el director de fútbol profesional masculino del Union, Horst Heldt, al dar a conocer la insólita decisión de encomendar la misión de dirigir el vestuario a Eta.
Una trayectoria exitosa en los banquillos
Hasta este nombramiento, Eta ejercía como entrenadora del equipo sub’19 masculino. Su aval para el histórico ascenso son sus éxitos y el profundo conocimiento del club, adonde llegó en 2023. Desde entonces logró el ascenso a la máxima categoría como preparadora del primer equipo femenino. Al mismo tiempo, dirigía el conjunto sub’19 masculino, al que llevó a conquistar el campeonato sin perder ningún partido. Ahora su misión será sellar la salvación con el plantel masculino absoluto. Después de esta experiencia de cinco partidos está previsto que se haga cargo del primer equipo femenino. Es decir, ejercerá como interina en esta breve etapa. Aunque quién sabe si el devenir de los acontecimientos próximos podría alterar el rumbo de la dirección del club.
Eta nació en Dresde hace 34 años. Antes de dedicarse a la profesión de entrenadora ejerció como futbolista. En concreto, ejercía el control del juego como centrocampista, un papel que la llevó a vestir la camiseta de clubes como el Werder Bremen, el Hamburgo, el Cloppenburgo o el Turbine Postdam. Con este último cosechó sus mayores éxitos, conquistó la Bundesliga en tres ocasiones (2009, 2010 y 2011) y también la Champions League (2010). En paralelo, fue internacional en todas las categorías inferiores de la selección alemana; en 2010 levantó la Copa del Mundo sub’20.
Si bien, su carrera de futbolista terminó pronto, a los 26 años. Entonces comenzó a ejercer en los banquillos contratada por la Federación Alemana de Fútbol, que la encomendó el papel de dirigir a las categorías inferiores, desde donde fue escalando hasta alcanzar este momento cumbre por el que atraviesa. Su nombramiento no es un gesto simbólico; se fundamenta en el conocimiento que atesora del club, sus jugadores, la propuesta de juego y el contexto. Es un reflejo del cambio de mentalidad en el fútbol europeo. Marie-Louise Eta se ha convertido en una especie de sherpa que ejercerá de guía para otras entrenadoras hacia el fútbol masculino. Es la huella sobre la que otras pisarán en el camino abierto por esta pionera. La visita al estadio An der Alten Försterei del Wolfsburgo, el penúltimo clasificado, será un momento histórico, un paso más hacia la igualdad de género.