Pello Bilbao anuncia su retirada del ciclismo
El gernikarra da a conocer su adiós después de 17 campañas en el profesionalismo, en las que, de momento, ha sumado 17 laureles, entre ellos, una victoria de etapa en el Tour, dos en el Giro, otra en la Itzulia y en el Dauphiné
Pello Bilbao ha decidido apagar su estrella al final de esta campaña. Lo expresó, en el control de firmas, antes de la salida de la última etapa de la Itzulia en Bergara, el día lluvioso. Lágrimas de un adiós. "Me despediré en el Tour, la Klasika y el Circuito de Getxo. Disputar el Tour creo que la mejor manera de dejar el ciclismo", ha comentado el vizcaino, visiblemente emocionado antes sus últimas pedaladas en la carrera de casa.
"Lo quería decir en casa porque esta es la carrera más especial para mí. Será mi último año. Ha sido una suerte poder haber sido ciclista profesional. Siendo vasco, teniendo esta afición. Teniendo estas carreras, que otros no tienen, teniendo escuelas de ciclismo y carreteras y sitios como este que son un paraíso para entrenar", ha asegurado Pello Bilbao en el ocaso de la Itzulia. También serán las pedaladas finales de Ion Izagirre en la Itzulia. Se va extinguiendo una generación.
En declaraciones difundidas por su equipo, el Baharin, Pello Bilbao exponía que "ha sido un verdadero placer, y al final de esta temporada será hora de decir adiós. Sé que echaré de menos el ciclismo, pero también entiendo lo exigente que es mantener el máximo rendimiento año tras año. Requiere muchísima energía, y la nueva generación llega más fuerte que nunca. Para mí, el ciclismo es algo que hay que vivir al 100%, y cuando ya no puedes dar el 100%, es hora de seguir adelante y comenzar un nuevo capítulo".
Además, reconoció que desde que tomó la decisión se siente "diferente". "En algunas carreras, incluso me he sentido más nervioso de lo normal, sabiendo que podría ser la última vez que las viva. Cada carrera, cada momento se siente más importante. Solo quiero demostrar de lo que soy capaz una última vez. Va a ser una temporada especial. Quiero terminarla de la mejor manera posible, ya sea logrando un resultado especial o simplemente haciendo bien mi trabajo y contribuyendo a crear grandes carreras", ha apuntado.
El gernikarra, cumplidos los 36 años, se quitará los imperdibles que han sostenido su dorsal competitivo durante 17 años. Frena Pello Bilbao su recorrido por la azotea del ciclismo.
Cuelga la bicicleta, de la que nunca se separará aunque sus pedales no se estresarán en las carreras. El momento de la despedida ha llegado para el vizcaino, que iniciará otro recorrido vital.
“En la vida hay prioridades y para mí la prioridad es la familia, los críos, su educación, poder estar con ellos. No cambiaría nada de lo que hago con ellos por un resultado del ciclismo”, subrayaba Pello Bilbao en una entrevista con este diario el pasado mes de diciembre.
Para entonces había comunicado a su familia, el equipo y el entorno más próximo que se retiraría a final de la campaña. Lo ha hecho público mediante un comunicado.
Casado con Andrea y padre de Martina y Markel, que llegó al mundo el pasado diciembre, Pello Bilbao encara una nueva etapa después de brillar en el ciclismo profesional. Lo dejaba entrever en una entrevista con este diario en diciembre.
“En mi caso, está claro que cuando más grande se va haciendo la cría más pena te da dejarla. Son más capaces de transmitirte sus sentimientos y ver que les afecta cuando no estás en casa, es duro. Son cosas que te hacen reflexionar sobre dónde está el punto final de la carrera deportiva. A mí es lo que más pesa. No el aspecto físico, mental o la carga de competición. Al final, el tema de la familia es lo que más pesa, porque también dejas la carga de responsabilidad sobre tu pareja mientras nosotros estamos fuera. En ese sentido estoy muy agradecido a mi mujer por haber estado ahí y haber cogido la mayor parte de la carga durante estos años, pero yo también quiero estar ahí”, reflexionaba Pello Bilbao.
“Pasamos medio año fuera de casa y no es fácil. Los años pasan y al final eres consciente de que la infancia de tus hijos no va a volver y es un momento especial que me gustaría vivirlo plenamente y no de manera intermitente como lo vivimos ahora muchos que somos padres”, fijaba el gernikarra, consciente de que dejar la familia para poder competir se le hacía cada vez más áspero y duro.
Gran trayectoria
La exitosa trayectoria de Pello Bilbao contempla 17 laureles. En la vitrina de los logros sobresale la gloria el 11 de julio de 2023 con su victoria en Issoire, en el Tour que partió de Bilbao y recorrió parte de la arterias de Euskal Herria.
Aquel día, en el que homenajeó la memoria de Gino Mäder, el amigo que encontró la fatalidad en un accidente mortal mientras disputaba el Tour de suiza, encontró la paz Pello Bilbao. Fue su mejor victoria.
También trascendieron sus logros en el Giro, dos veces vencedor de etapa en la edición de 2019, su victoria de un parcial en la Itzulia de 2022 o la suma de una etapa del Dauphiné. En total contabiliza 17 en sus 17 campañas en el profesionalismo.
Corrió el vizcaino en el Naturgas (2009 y 2010), antes de anunciarse en el Orbea (2011), Euskaltel-Euskadi (2011-2013), Caja Rural (2014-2016), Astana (2017-2019) y Bahrain en sus distintas denominaciones (2020-2026).
Pello Bilbao: "Puede que sea mi última temporada, pero no lo tengo claro todavía"
Confluyen en Pello Bilbao la pasión, la determinación, la ambición y la sabiduría de quienes buscan trascender a través del trabajo. En una sociedad desquiciada por la velocidad, obnubilada por el brillo, Pello Bilbao representa el triunfo de la paciencia, la vista larga, la constancia y el paso corto
Ajeno al ruido mediático, refractario a la fama, el de Gernika truena en la carretera. Ese es su mayor logro, la conquista desde la normalidad. A Pello Bilbao no le resultó sencillo encontrarse con su mejor victoria de siempre. Forjado en la Fundación Euskadi, pasó por el Euskaltel-Euskadi, continuó en el Caja Rural, maduró en el Astana y brilla en el Bahrain. En la era de los fogonazos y los prodigios, Pello Bilbao ha calado hondo.
Un ciclista contracultural, pero que siempre ha creído en sus posibilidades. Con el de ayer, suma 17victorias en el profesionalismo. A sus dos laureles en el Giro de 2019 ha añadido su victoria más perseguida, la que siempre imaginó.
Para entender la ascensión del vizcaino a la escala de los mejores ciclistas, es imprescindible conocer al gernikarra, su naturaleza serena pero firme. Un estudiante eterno habita en él perfil de hilo de Pello Bilbao. Esa es la clave.
El vizcaino es inquieto y curioso, siempre con ganas de aprender y de mejorar. Eso le ha hecho crecer y fijarle en la peana de los ciclistas más reconocidos en la treintena, cuando otros suelen decaer.
Cocción lenta. Se ha hecho un nombre cincelando cada detalle. Su escalada no ha sido la de un meteoro. Ha avanzado pulgada a pulgada. “Poder decir que he hecho mi mejor temporada con 32 años es la mejor de las señales. Además, siento que todavía puedo mejorarlo”, se sinceraba Pello Bilbao en una entrevista con este periódico antes del comienzo de la campaña.
Cada curso, el gernikarra hinca los codos a modo de oposito para seguir aprendiendo. Esa es su inspiración. Enamorado de su trabajo, otro factor determinante. “
"A mí me gusta disfrutar compitiendo, pero la clave reside en disfrutar entrenando. Disfruto con la rutina del día a día de mi profesión. Ese enfoque es el que ayuda a sacar el trabajo adelante con más pasión, placer y sin tener que sentir que estás haciendo un gran sacrificio constantemente. Disfruto con lo que hago. No me vuelvo loco por llegar a unos números concretos o buscar imposibles. Tienes que ser consciente de tus límites para no reventar. Mi planteamiento es el de hacer una temporada regular y consistente”, aseguraba el gernikarra a este diario.
Amante de sus amigos, feliz con los suyos, la familia es un pilar fundamental en Pello Bilbao. El gernikarra disfruta con lo que hace. Observa el ciclismo con entusiasmo. Sabe lo que le cuesta disfrutar de su estatus. Por eso lo saborea.
“Más allá del ciclismo también ves a gente que va a la oficina con una sonrisa en la boca y energía positiva y hay otra gente a la que le cuesta afrontar el día a día por distintas cuestiones o circunstancias. Pasamos media vida trabajando y si no disfrutas en el trabajo es complicado estar solamente esperando a los momentos de tiempo libre”, disertaba Pello Bilbao, que mantiene viva la curiosidad del estudiante eterno. Será su último examen antes de redactar la novela de la vida fuera de la competición. Pello Bilbao cierra el libro.