Unax Landa (Oiartzun, 23-I-2005) cumple este viernes 21 años y su mejor regalo lo recibirá este domingo en el frontón Madalensoro de su localidad natal, a partir de las 17.00 horas. El zaguero guipuzcoano, uno de los llamados a marcar la pauta en el futuro próximo, se estrena junto a Asier Agirre ante Joanes Bakaikoa y Aimar Morgaetxebarria. Con 1,98 metros de altura y 95 kilogramos de peso, su zurda llama la atención por su naturalidad, pero posee además una derecha poderosa.
Baiko Pilota hizo público el 13 de enero que se incorporaba a la empresa y apenas una semana después. el martes, anunció que su debut será el domingo en casa, en el frontón de Oiartzun.
—Todo ha sido bastante rápido. El fin de semana me llamaron para concretar una cita con la empresa, el lunes nos reunimos y el martes firmé el contrato. Ha sido todo muy rápido. Es un sueño cumplido, porque desde pequeño he puesto toda mi ilusión en la pelota. Cuando llega una noticia como esta es para estar contento.
Cuestiones a mejorar
¿Cómo está viviendo el debut la gente de su alrededor?
—Al hacerse pública la noticia, recibí muchos mensajes de felicitación. Sé que están preparando una bonita celebración. Percibo a todo mi entorno muy ilusionado y yo estoy feliz por ello. Solo hay un debut en la vida y tengo muchas ganas de que llegue para disfrutarlo.
¿Eres de los que se ponen nerviosos en situaciones de alta tensión?
—Suelen ir por dentro, pero no soy muy nervioso. Esta semana está siendo muy tranquila para mí y estoy haciendo lo mismo que otras semanas de trabajo.
Aimar Olaizola, director técnico de Baiko Pilota, se ha deshecho en elogios hacia usted por sus condiciones, pero ¿en qué cree que debe mejorar?
—Soy un zaguero pegador, pero estoy aprendiendo a pelotear más y meter más pelota. Este año he mejorado bastante en ese aspecto y sé que todavía tengo que pulirlo más. Además, aunque soy diestro, tengo mucha confianza con la izquierda. Soy pegador, pero a veces peco de fallar de más. De todos modos, considero que en ese sentido he dado un salto esta última campaña. Así, me noto con más confianza. Tengo que seguir así.
Los referentes
¿Cómo le suelen tratar las manos?
—Hasta la época de cadete, todo fue bien. En juvenil, en cambio, sufrí bastante. Me costó retomar el juego y soltar el brazo a la hora de darle a la pelota. De todos modos, gracias a esos momentos he podido aprender otras cosas. Por ejemplo, a colocar mejor los tacos, a poner los agujeros... Estas dos últimas temporadas, siempre con rachas buenas y malas, he estado bien de las manos. He tenido suerte. Soy consciente de que llegarán momentos malos y me toca disfrutar.
¿Quién ha sido su referente?
—Mi ídolo siempre ha sido Aimar Olaizola. Eso sí, desde que debutó Ander Imaz, que es mi paisano, me he fijado mucho en él. Tenemos buena relación y me ha ayudado bastante, porque me da buenos consejos. De todas formas, Zabaleta y Albisu también son mis referentes. Espero aprender algo de ellos.
Coger peso
Con el Parejas en pleno desarrollo ha sido imposible que compartiera estreno con Imaz.
—Sería el duelo soñado para mí; pero estoy muy agradecido con el debut con Asier Agirre ante Joanes Bakaikoa y Aimar Morgaetxebarria. Hay que entender que los pelotaris tienen otros compromisos.
Mide 1,98 metros y pesa 95 kilos. ¿Le ha tocado trabajar mucho el apartado físico?
—Nunca me he centrado en coger peso. Llevo cuatro años y medio trabajando con el preparador Unai Legarreta. Poco a poco he ido cogiendo kilos, pero siempre con criterio. Todavía tengo que ganar un poco más.
¿Le gusta más el material de profesionales que el de aficionados?
—La diferencia entre un tipo de pelota y el otro se experimenta cuando estamos entrenando. Cuesta mover más las pelotas del campo profesional y las calificaría como exigentes. Sin embargo, es un tipo de material que me gusta y con el que me siento bien.
Crecer
Está estudiando un doble grado de IVEF y Magisterio y se enfrenta al reto de la pelota a mano profesional.
—En mi casa siempre me han inculcado que lo primero son los estudios y después viene lo demás. Por ese lado, cuando recibí la noticia del debut, nunca tuve la duda de dejar de estudiar.
Proviene del club Oiarpe de su localidad natal y durante la última década ha formado parte del equipo más determinante del Interpueblos de Gipuzkoa (cuatro txapelas seguidas desde 2022). El Madalensoro respira pelota y tiene una escuela muy fuerte con manistas de la talla de Oihan Etxeberria, Oier Zabaleta, Mikel Leonet...
—Hace diez años que debutaron Ander Imaz y Andoni Ugalde y eso le vino muy bien a nuestra generación. Tener a dos referentes así es fundamental para un pueblo como Oiartzun. Estos últimos cursos y gracias a esos resultados, viene también una generación bonita en categoría escolar.