Empate

Tropiezo colchonero

El Celta logra las tablas en el '89 y deja al Atlético a ocho de Barça y Madrid, todavía con un partido menos

09.02.2021 | 01:07
Suárez no fue capaz de evitar la decepción de su equipo a pesar de hacer dos goles. Foto: Efe

Atlético de Madrid2

Celta2

ATLÉTICO DE MADRID Oblak; Llorente, Savic, Giménez, Felipe (Torreira, m. 46), Lodi; Koke, Kondogbia, Saúl; Correa y Luis Suárez.

CELTA Rubén Blanco; Hugo Mallo, Araujo, Murillo, Aarón Martín; Tapia; Brais Méndez, Denis Suárez, Nolito (Solari, m. 69); Iago Aspas y Mina (Ferreyra, m. 76).

Goles 0-1, m. 12: Santi Mina. 1-1, m. 45: Luis Suárez. 2-1, m. 50: Luis Suárez. 2-2, m. 89: Ferreyra.

Árbitro Cuadra Fernández (C. Balear). Amonestó a los locales Felipe (m. 23) y Giménez (m. 66) y a los visitantes Tapia (m. 5) y Denis Suárez (m. 78).

Estadio Wanda Metropolitano.

MADRID – Al borde del final, el Celta logró lo que nadie había conseguido en las últimas ocho jornadas de la Liga, restó al Atlético de Madrid dos puntos y aplacó la pegada de Luis Suárez, cuando el conjunto rojiblanco ya sentía suyo un triunfo, construido por el goleador uruguayo y frustrado por Ferreyra. El fichaje invernal argentino regresó a LaLiga Santander con un protagonismo que quizá no intuía, como el goleador a última hora y decisivo del 2-2 que reduce la diferencia que sostenía el Atlético en el liderato. Aún es relevante, pero ya no tanto. Son ocho puntos sobre el Barcelona y el Real Madrid, que aún pueden ser once.

sorpresa celeste La puesta en escena del Celta fue imponente. A la presión alta que lo transforma en un equipo atrevido, agobiante y concluyente cuando la desarrolla con la eficacia con la que lo hizo en el primer tiempo en el Wanda Metropolitano añadió el buen manejo de la pelota, la precisión y la contundencia que en otras ocasiones no ha tenido, porque tampoco dispuso de demasiadas ocasiones frente a Jan Oblak.

Suyo fue el primer tramo. Sin discusión, pero ni siquiera tal superioridad le bastó para irse al descanso al frente del marcador. La razón es evidente: el Atlético –o en concreto Luis Suárez– tiene una eficacia tremenda en ataque, juegue como juegue, aunque no aparezca casi por el área rival. Marcos Llorente la puso perfecta por la banda Suárez embocó el 1-1.

El empate era lo mejor del Atlético. Y el empate fue lo peor para el Celta. A los cinco minutos del segundo tiempo, en la siguiente aparición de Luis Suárez llegó su doblete. Dos ocasiones, dos goles.

Pero, de pronto, al borde del 90, Facundo Ferreyra cambió la historia repetitiva de las últimas jornadas, con el 2-2. Esta vez no bastó con la pegada de Luis Suárez.