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“Soy bastante regular, suelo estar adelante pero remato poco”

A sus 21 años, Unai Cuadrado Ruiz de Gauna ha logrado el sueño de ser corredor profesional. Lo ha hecho de la mano de la Fundación Euskadi.

“Soy bastante regular, suelo estar adelante pero remato poco”

vitoria - Debutó a comienzos del pasado febrero en la Challenge de Mallorca, días después participó en la Vuelta a Murcia y hace una semana terminó en el puesto 96 en la Vuelta a Andalucía. De nuevo en su residencia de Eribe aguarda su regreso a la competición en Estella y Amorebieta. Su menuda constitución le permite desenvolverse con soltura en las cuestas. Coja la dirección que sea desde su casa siempre encuentra en sus primeras pedaladas alguna subida. Cuadrado empezó en la escuela de ciclismo de Foronda cuando era benjamín, luego pasó a Iturribero en edad infantil para seguir en dicha disciplina tanto en cadetes como en junior. Tres temporadas como amateur -Infisport, Telco’m y AMPO- y un triunfo el pasado curso, en Elgoibar, jalonan su reciente bautismo en la élite ciclista. “Suelo estar adelante, pero remato poco”, reconoce entre sonrisas.

¿Cómo ha sido el estreno como profesional?

-Muy, muy duro. Recuerdo que el primer día en Mallorca empezó a llover y tuvieron que cambiar el recorrido. Se produjeron muchas caídas y fue un día muy loco. A tope todo el rato. Me habían avisado de que se iba rápido, pero no sé por qué no iba mentalizado. Fui demasiado tranquilo y me lleve una terrible. Al día siguiente me hice a la idea y resultó mejor. Luego ya en Andalucía he cogido más confianza a la vez que sigo aprendiendo cosas.

¿Qué es lo que más le ha sorprendido del salto?

-Todo. Es que no tiene nada que ver con la categoría amateur. Está muy medido. Salida a tope hasta que se hace la fuga y luego llega el parón. Las aproximaciones a los puertos se hacen también a fuego. Cuando se va más despacio te da tiempo de comer, relajarte un poco?

¿Qué tal con Alejandro Valverde al lado?

-Poco he estado al lado de él (risas). Le ves en la televisión y te sorprende que vayas a correr junto a él. Con Valverde no pensé correr nunca. Luego cuando estás en competición es uno más. El primer día fui en la grupeta con Degenkolp y estuve un rato hablando con él. Son gente cercana. Cuando puedo voy cerca suyo.

¿Qué objetivos se ha marcado para este año?

-Aprender y adaptarme porque después de lo visto en Mallorca el salto es grande. Quiero amoldarme a lo que supone ser profesional.

¿Cómo se define como ciclista?

-En amateur subía bastante bien. Era muy regular acabando entre los diez primeros la mayoría de las vueltas que disputé. Suelo estar adelante pero remato poco. Ahora veremos. Se supone que voy mejor para arriba que en los sprints. Para estar en las fugas y aguantar a ritmo creo que puedo servir.

¿Quién es su ídolo dentro del mundo de la bicicleta?

-El año pasado me gustó Valverde por la temporada que hizo. Tiene mucha clase. Primoz Roglic también es un ciclista que me llama bastante la atención.

¿Dar el salto tan joven es una ventaja o un inconveniente?

-No sé. Mira los casos de Egan Bernal o Remco Evenepoel . Más que la edad es el tiempo que pasas en profesionales. El primer año hasta que te adaptas cuesta mucho, pero si llevas tiempo?

Es que lo del belga es tremendo.

-Ciertamente. En fútbol debía ser un máquina también. Es una locura, un portento físico. Yo llegué a 18 minutos en Mallorca y él tercero en Colombia en la contrarreloj. Sirve para todo.

¿Qué carrera le gustaría correr en el futuro?

-A corto plazo la Itzulia. Luego ya si puede ser el Giro de Italia. Me tira más que el Tour. No sé si por los puertos o el paisaje, pero me atrae más. Aunque de momento no pienso mucho en eso y sí más en ir amoldándome.

¿Qué supone tener a Mikel Landa cerca?

-Muchas cosas. Ves a otro capo que es tan cercano y se agradece. Nos da consejos y es muy majo, aunque no suelo coincidir mucho con él entrenando. Él tiene su propia preparación y agenda. Ha tenido mala suerte con la caída en Mallorca.

¿Fue él quien le confirmó su fichaje por la Fundación Euskadi?

-Sí, sí. Estuvimos en un bar de Gopegi y me comentó entonces que habían tomado esa decisión. Gaztañaga ya me había insinuado algún día que podía darse esa posibilidad. Hice un buen final de temporada y fue un alivio cuando me lo confirmaron.

¿En qué momento de la temporada quiere alcanzar su mejor versión?

-Generalmente suelo estar en mi mejor momento hacia julio y agosto. Coincide con la Vuelta a Burgos y con Portugal. Me gustaría estar bien entonces porque son dos pruebas de cierto nivel. Al ser pocos en el equipo correremos bastantes jornadas, igual cerca de 60 días de competición, lo cual está bastante bien. Acabaremos en septiembre, por lo que hay meses para hacer cosas.