La cantautora alavesa regresa a casa por unas semanas. No en vano, su agenda de conciertos aquí pide paso. Este mismo viernes, June se va a encontrar con el público en Ortzai, aunque las entradas ya han volado. Por eso, se ha organizado un nuevo recital en el mismo sitio para el sábado. Los pases se pueden reservar a través del 665 08 17 12 y de las redes sociales del Aztarna Beltza Festival, certamen que, en su inminente cita de Murgia, también va a contar con la cantante, guitarrista y compositora.

¿Qué es lo que se va a encontrar el público en Ortzai? 

–Pues, sobre todo, canciones originales mías y alguna versión. Sobre todo, la música que he ido componiendo en los últimos cuatro años. Mis influencias son, por ejemplo, El Kanka, Drexler, Rita Payés, Maro.... pero diría que a lo largo de los años he ido trabajando mi propio sonido. Todo ello con mi voz y mi guitarra.

¿Así se siente más cómoda? 

–La guitarra es como una extensión de mí. La utilizo para componer, para cantar... para todo (risas). Sin mi guitarra no existo.

Es Ortzai un lugar diferente, un teatro con el público muy cerca. ¿El lugar marca? 

–Influye pero yo me apunto a lo que sea. ¿Que te toca actuar en un bar donde la gente está hablando? Sin problema. ¿Que...? Es que yo disfruto con que la gente disfrute. Además, de forma natural, sin yo pedir nunca nada a nadie, cada vez que toco en bares o en cualquier sitio, se forma una atmósfera de respeto y silencio que es impresionante. Eso nunca deja de sorprenderme, lo respetuosa que es la gente, el silencio que se crea. Siempre hay una atmósfera muy bonita. Es verdad que un teatro invita a escuchar una música como la mía, que es íntima, delicada. Por eso es una suerte que Ortzai me de la oportunidad de hacer estos conciertos, que es algo que no es habitual allí.

En Estados Unidos

Aunque esté otra vez en casa, su presente pasa por Boston, por formarse en la prestigiosa Berklee College of Music. ¿Qué está ‘ganando’ en esta experiencia?

–Un montón de cosas, buenas y malas. Salir de aquí ha sido la experiencia más reveladora. La universidad es muy multicultural. Hay gente de absolutamente todos los sitios del planeta. El encontrarte allí te da mucha perspectiva sobre muchas cosas. Además de formación, el estar allí me ha dado muchos recursos musicales y también sobre la vida y la industria. Allí van a lo grande con todo. El discurso siempre es networking, hazte un hueco súper competitivo en la industria, aplicando aquello de o comes o te comen. Hay que llegar a la cima sí o sí. Esa es una mentalidad, que yo no comparto, muy presente, por eso mi plan, en principio, es volver aquí.

June Alex Larretxi

En estos conciertos en Ortzai va a presentar canciones compuestas allí. ¿Influye su estancia en Boston en las temáticas? 

Las canciones que yo hago son siempre bastante autobiográficas. No sé si es bueno o malo, pero escribo desde mi experiencia. Allí ha habido momentos de estrés, de, madre mía, ¿qué hago aquí?... y esas cosas se plasman, pero no diría que Boston esté muy presente en mis canciones.

Cuestiones íntimas que luego gente que no conoce de nada hace suyas. ¿Cómo es esa sensación? 

Mi plan, hasta hace un año, no era dedicarme a ser cantante, y una de las cosas que me ha empujado ha sido ver esa relación con la gente que no conozco de absolutamente nada. Soy una persona muy tímida y cuando se me acerca alguien para decirme que se ha emocionado muchísimo con una canción, noto que se ha producido una conexión increíble nacida de la nada. Ha sido solo que he expresado algo que pensaba que era solo para mí y eso ha conectado con alguien que no conozco. Es algo tan reconfortante, tan satisfactorio... Me llena ver la conexión que se forma de repente en una hora de cantar canciones que he compuesto en mi habitación. Me parece impresionante y es lo que me anima a dedicarme a esto.

El futuro

Porque, realidad, a Boston ha acudido a estudiar música para cine. 

–Eso es, estoy estudiando composición de bandas sonoras y música para cine. Es una carrera muy bonita y me encanta, pero ahora mismo no lo quiero hacer como trabajo.

De todas formas, como está todavía al principio del camino, miremos a un futuro ideal. ¿Qué le gustaría conseguir a June en el mundo de la música? 

–Que pase lo que está empezando a ocurrir ahora, es decir, que el público disfrute genuinamente de lo que hago, que conecte con lo que hago. Me gustaría hacerme un hueco como cantautora y que haya gente a la que le guste lo que hago, tener una base de público.

Que no es poco. 

–No, no lo es. Y también quiero hacer ver ahora que se puede tener mucha calidad también siendo joven, que parece que si tengo veinte años no puedo hacer las cosas así y abogar por la calidad musical.