La temporada 2025-26 ya es historia en el Deportivo Alavés. Con la permanencia sellada y rumbo a la 21ª campaña en la élite, Sergio Fernández compareció este martes en las instalaciones del BAKH para hacer, como ocurre cada verano sin excepción, el balance del ejercicio. El director deportivo, que además ha renovado su vinculación con la entidad hasta 2029, habló desde la satisfacción del deber cumplido.

"Hemos cumplido con responsabilidad y criterio el objetivo de seguir en Primera División. Algo que, no por ser normal, no podemos dejar de valorar". Con la calma de quien tiene la perspectiva de varios ciclos a sus espaldas, Fernández subrayó el crecimiento sostenido del proyecto albiazul. "Estamos dando pasos hacia adelante. Quedemos en una posición u otra, vamos cumpliendo los objetivos marcados, tanto en las categorías inferiores como en el primer equipo", señaló.

Su mencionada renovación hasta 2029 fue también uno de los temas de la mañana. El leonés habló desde la gratitud: "Yo solo puedo dar las gracias a quienes confían en mí para desarrollar este proyecto deportivo. Esa confianza, independientemente del momento del equipo, es un síntoma de grandeza. Hemos vivido una final de Copa, rozar Europa, gestas increíbles, y formar parte de eso, de ser del Alavés, para mí es un orgullo y una satisfacción".

En cuanto a los objetivos de futuro, Sergio fue claro: la permanencia no debe subestimarse, pero tampoco puede ser el único horizonte del club. "No debemos menospreciar lo que significa estar en Primera. Es algo que está al alcance de muy pocos equipos", argumentó, antes de mirar más lejos: "Si queremos tener otro tipo de aspiraciones, debemos rozar la excelencia. Nunca negociamos la posibilidad de ser mejores, pero siempre sabiendo quiénes somos".

El leonés también puso en contexto los momentos de inquietud vividos durante el curso. "Hemos estado tres jornadas solo en puestos de descenso. En muchas jornadas hemos jugado partidos para estar cerca de Europa. Las hipótesis del 'y si' es lo que nos hace perder la perspectiva de nuestra realidad", zanjó. El club, insistió, "vive un momento histórico" que merece ser valorado como tal.

RAÚL, GURIDI Y PROTESONI

Con la planificación del próximo curso ya en marcha, el bloque de renovaciones centró buena parte de la comparecencia. El primero en salir a colación fue Raúl Fernández. El portero tiene pocas opciones de seguir, pues el Alavés quiere tener como suplente a uno de sus dos metas cedidos, Jesús Owono o Adrián Rodríguez. "Solo podemos estar agradecidos con su implicación. Es un profesional de los pies a la cabeza", reconoció.

Mayor urgencia presentan los casos de Jon Guridi y Carlos Protesoni. Ambos tienen ya una propuesta de renovación encima de la mesa. "Nos gustaría que continuaran. Y lo que tenemos claro es que en el Alavés, para bien o para mal, están los que quieren estar", afirmó Fernández, quien fijó además un tiempo concreto para despejar incógnitas: "Nos hemos dado esta semana de plazo y, a partir de ahí, todos los que quieran estar en este proyecto serán bienvenidos. Depende de ellos".

FICHAJES, SISTEMAS Y PERFILES

El mercado estival arranca con un mensaje inequívoco desde la dirección deportiva: habrá refuerzos en todas las posiciones. "Así nos lo exige la competición", avanzó el leonés, que confía en la solidez de los cimientos actuales como punto de partida: "Tenemos una base sólida, con jugadores muy importantes que han ofrecido un gran rendimiento, y otros que en su segundo año creemos que pueden darlo. Mucha confianza en los que están, y con ilusión de acertar en las siguientes".

Una de las novedades de cara a la próxima campaña es la intención de cambiar el sistema. Quique Sánchez Flores heredó un proyecto ajeno, e inicia ahora el proceso de construirlo a su imagen y semejanza. El técnico madrileño quiere un 4-4-2 como base de trabajo. "La idea es que vaya a un sistema de cuatro atrás, que es un dibujo en el que esta más cómodo", confirmó Fernández.

EL FUTURO DE AITOR MAÑAS

Se espera, además, que Aitor Mañas dé el salto definitivo al primer equipo y que pelee por quedarse durante la pretemporada: "Ha pasado ya su etapa en el filial, aunque habrá que considera si lo mejor para él es mantenerlo o cederlo. Miraremos por asegurar su progresión", apuntó Sergio Fernández.

El perfil de juego que se busca también está definido. "Quique quiere equipos que sean mucho más verticales, de transiciones mucho más directas, situaciones en las que nos veamos más identificados con nuestro pasado", explicó el director deportivo, aunque añadió un matiz importante: "Por mucho que queramos ser verticales y directos, debemos saber aprovechar las características de otros jugadores. No nos tenemos que encorsetar".

Todo ello sin perder la identidad que el club considera irrenunciable: "Queremos ser un Alavés con identidad, no podemos perder la sensación de orgullo, rebeldía y coraje". Respecto a los cedidos, Ville Koski parece tener su continuidad garantizada: "No nos ha sorprendido, sabíamos de su nivel futbolístico. Seguirá formando parte del Alavés". Más abierta queda la situación de Ibra Diabate, con una opción de compra que expira el 30 de junio, pero que, "de momento", no convence al club.

GARCÉS Y COUDET

La comparecencia también reservó espacio para varios asuntos pendientes. Sobre la sanción de Facundo Garcés, Sergio Fernández fue contundente: "Es consciente de que cometió un error y ahí están las consecuencias. Pero su implicación en el día a día, sabiendo que no iba a jugar, ha sido clave para conseguir el objetivo. Estoy seguro de que a presente y futuro será un pilar. No nos planteamos ninguna rescisión".

La marcha de Eduardo Coudet para ponerse al frente del River Plate también encontró su explicación. "Se le presentó una oportunidad que no podía desaprovechar. Aquí, además, detectaba rechazo, por lo que tenía que aprovecharla. Estoy seguro de que con Coudet también hubiéramos conseguido el objetivo", reflexionó el leonés. Surgido ese escenario, lo que hizo el Alavés solo fue que buscar la mejor solución.