“Sigue dando mucho de sí”, apunta Rubén Díaz de Corcuera. Pudiera parecer que el trabajo con el color negro en el que el artista viene profundizando en los últimos años debería ser algo finito, pero todo lo contrario. “Esta exposición, de hecho, recoge ideas y conceptos con los que trabajo para llevarlos todavía un poco más allá”. Así lo van a poder comprobar quienes desde ya se acerquen a El Estado del Arte. De hecho, este sábado a las 12.00 horas se inaugura en el espacio de Zabalgana la muestra El abismo de la nada/Ezerezaren Amildegia.
Desde el accidente mortal que le costó la vida de su hija Irene, la labor creativa del vitoriano ha estado centrada en conceptos como el duelo, la oscuridad, la ausencia... cuestiones en las que el negro se ha convertido en herramienta y mensaje. Esta nueva muestra –que se puede ver de miércoles a viernes de 18.30 a 20.30 horas y los sábados de 11.30 a 13.30 horas, salvo festivos– es un buen ejemplo de ello, recuperando algunas piezas anteriores y presentando cuatro obras inéditas.
Nada y muerte
“La nada no es nada” y pudiera parece “irrepresentable”, pero es el eje que vertebra esta reflexión que toma como referencia un texto del pensador francés Edgar Morin en el que habla de la muerte. “Una de las descripciones que hace, habla de que la muerte es el abismo de la nada”, hilo del que tira Díaz de Corcuera en este caso.
“La nada es la muerte. La vida es un camino hacia la nada, sobre todo para los que no somos creyentes. Y aunque la nada pueda ser irrepresentable, de alguna manera sí se puede representar”. Es ahí donde el color es protagonista. “El color negro representa la oscuridad. Y la oscuridad también representa la nada”.
En torno a estas cuestiones gira una muestra que, como ha sucedido en ocasiones anteriores con otras propuestas realizadas en la galería fundada por el artista y Lurdes Errasti, va a venir también acompañada de actividades paralelas. En concreto, se va a desarrollar un ciclo de tres conferencias. Dos de ellas, sobre el color negro en el arte y sobre la muerte en el arte, ya han sido desarrolladas con anterioridad y se recuperarán ahora. Habrá una nueva, en este caso centrada en la nada en el arte.
Invitado
La puesta en marcha de la muestra trae también otra novedad. El Estado del Arte ha habilitado un espacio cerca del escaparate del local ubicado en la avenida Derechos Humanos que ha bautizado como Una pieza de.
“El propósito de esta especie de galería dentro de la galería es alimentar la recién iniciada colección Lurdes Errasti, un conjunto de obras de arte que se caracterizará por la elección de un medio expresivo, el color negro, y cierta temática: la noche, la oscuridad, la muerte, la caída, la pérdida, la ausencia, el vacío, el luto, el dolor, el duelo, la anulación, la negación, el silencio, la nada”, explica el artista.
Para abrir esta senda, se presenta el dibujo Lágrimas negras, una creación de Fermín Díez de Ulzurrun. La idea es que piezas de diferentes artistas vayan rotando a lo largo del tiempo y que las obras se puedan ver desde la calle.