El proyecto artístico Bigarren Azala-Segunda piel, con el que la iniciativa Kulturlab de Laudio lleva ya catorce meses difundiendo y potenciando las artes y culturas creativas del municipio, mediante el pegado de murales efímeros en papel sobre pared, que muestran la obra de los creadores locales, ya tiene nueva inquilina. Se trata de la escultora y ceramista, Susana Corbella Eguiluz (1965), que ha apostado por dos piezas “dedicadas a las madres y a su cuerpo-territorio-cobijo”, que han sido fotografiadas por su hermano David, para adaptarlas al formato mural.

Y es que desde el pasado julio –cuando la intervención corrió a cargo de la pintora y restauradora del barrio de Areta, Belén Herrero– el proyecto ya no solo ocupa la pared de la Avenida Zumalakarregi, sino también otra del conocido como Zubijo Malekoia, impulsada entre los establecimientos Capucchi Katua, Keska, Lio y Sorgin, aunque acepta intervenciones de menor tamaño.

“En junio alcanzamos un acuerdo de colaboración para que esta pared, cuya instalación comenzaron a trabajar desde Zubiko Malekoia unos meses antes, pasase a formar parte del proyecto KulturLab, y así, de ahora en adelante los artistas contarán con dos murales cada mes para exhibir su obra”, han explicado desde Kulturzaleak, impulsores de un proyecto, que cuenta con el apoyo de la Diputación Foral de Álava, la Fundación Vital y el Ayuntamiento de Laudio.

Éste, a su vez cede el uso de la pared en la avendida Zumalakarregi desde julio de 2022, aunque el proyecto se inició antes con el forrado del contenedor de KulturLab en el parque de Lamuza, y posteriormente –tras el traslado del contenedor por parte el ayuntamiento a una zona poco visible del parque– se emplazó en la céntrica avenida Zumalakarregi, a la que en julio se sumó Zubiko Malekoia.

Estructuras vitales

Por lo que respecta a la artista protagonista del mes de agosto, señalar que Susana Corbella Eguiluz es licenciada en Bellas Artes (UPV) y cursó estudios en escultura en la escuela de Artes y Oficios de Deba. Además es master en Arteterapia (Universidad de Girona) y máster en Psicoterapia Grupal Analítica (Deusto). Ha sido, además, coordinadora y docente en las formaciones de Arteterapia del Instituto Grefart y la UdG, así como profesora de cerámica en la escuela artística Juan Aranoa de Amurrio. En la actualidad, es directora y coordinadora de la escuela Anitza Arte Eskola en San Miguel de Basauri.

La obra que ha instalado en Zumalakarregi la ha titulado Territorio del cuerpo. Formas que representan espacios y territorios de protección. Pliegues, huesos, piel y formas realizadas desde la inteligencia de la tierra para proteger, organizar y dar existencia a procesos de vida, y que nacen desde procesos de consciencia corporal y biología intuitiva. “En muchos momentos desde los componentes biológicos, se entiende la geología, la química, la arquitectura y el arte. Los ritmos estacionales y temporales junto con la memoria que regulan la vida en el planeta. Desde lo pequeño a lo grande, desde lo profundo hacia la superficie y viceversa, en una danza continua. La naturaleza ofrece espacios de protección que invitan a cuidarnos y a cuidar la vida”, ha explicado la autora.

El mural de Zubiko Malekoia, por su parte, lo ha denominado Haciendo huesos, una obra dedicada a la flexibilidad de la estructura y también a su dureza y fuerza. “Lo que sostiene tiene información fractal y son materiales calcáreos, igual que las conchas, que se crean por acumulación y organización inteligente desde la memoria biológica. El cuerpo tiene su medida y construye desde ella; los procesos biológicos como memoria de la inteligencia profunda que habita en la tierra. La tierra como un lugar de protección”, dice la artista. l