Para Paula Pérez “no todas las ciudades tienen un festival así”, como el BBK Live. Esta joven bilbaína vive en Alemania y está deseando que los riffs de guitarra del grupo The Killers le hagan vibrar. Como ella, muchísimas almas coparán Kobetamendi en la primera edición del festival que se celebra después de la pandemia. A lo largo de la jornada de víspera de hoy, el monte comenzará a llenarse de mochilas, tiendas de campaña y ganas de disfrutar de música en directo.
“Es una de las cosas que más he echado en falta durante la pandemia”, afirma Jon Cuevas refiriéndose a la falta de festivales y conciertos durante los últimos dos años. A él, además, le apasiona sentir las guitarras, las voces y las luces del escenario acariciándole en riguroso directo. Por ello, está deseando que llegue este jueves para poder desquitarse y bailar. “La espera se me ha hecho eterna”, asegura. Cuevas es un auténtico fan del festival bilbaíno. Ha acudido a la mayoría de sus ediciones y considera que es “el mejor del Estado” tanto por “el nivel de los grupos”, como por “el espacio donde se desarrolla”. Tiene especial ilusión por ver en ese escenario que tanto disfruta a Placebo, grupo del que se considera “un gran fan”, a The Killers y a los electrónicos Pet Shop Boys y Bicep Live. “Nunca había tenido ocasión de verlos”, afirma. No ha pensado en vestir nada especial, pero admite que, seguramente, saque del armario sus camisas “festivaleras”. “Nunca fallan”, reconoce Cuevas entre risas.
Aiken Ugalde recorrerá los escenarios del BBK Live con Cuevas. Ambos son amigos y, como el fan acérrimo de Placebo, él también tiene muchas ganas de que Kobetamendi desprenda música por sus cuatro costados. También está deseando botar con las guitarras de The Killers y bailar al ritmo latino de Bomba Estéreo, pero no se cierra a nada. “Me gusta descubrir música nueva”, dice. Y es que Ugalde quiere pasárselo bien, escuchar “buena música” y conocer gente nueva. Él, a diferencia de su amigo, sí se preparará para la ocasión. Esta tarde peinará las tiendas de la villa en busca de un kimono para conseguir un “look muy Coachella”. “Quiero que sea fresquito, ligero, porque va a hacer calor”, cuenta.
Calor y reencuentros
El calor será, precisamente, lo que predomine a lo largo del festival. Desde mañana jueves y hasta el sábado se espera que los termómetros alcancen hasta 25, 26 y 27 grados, respectivamente. Paula Pérez lo ha tenido en cuenta y, por ello, ha optado por lucir un vestido blanco, muy vaporoso, para la ocasión. Esta joven bilbaína vive en Alemania y está deseando que el avión despegue de la pista del aeropuerto de Hamburgo y aterrice en La Paloma. Allí estará esperándola Alicia Rueda, su madre. Ambas irán juntas al festival, y no es la primera vez que madre e hija acuden mano a mano a Kobetamendi. “Para mí el BBK Live es muy especial. Fue el primer festival al que acudí”, relata Pérez. Entonces, tenía 14 años. Este año ambas vibrarán con The Killers, pero lo que les hará sentir será poder verse, después de dos años en los que la frontera más férrea entre ambas ha sido un virus.