Los terraplanistas no podían aceptar sin cuestionar algo que venga de la ciencia convencional. Sin embargo, negar la existencia de los eclipses ya sería un punto extremo, pues resultaría harto difícil justificar que el día se convierta en noche sin explicar que algo está ocultando el sol durante un lapso de tiempo. 

Desde la web de publicaciones tecnológicas Xataka, ya explicaron la creencia de los terraplanistas hace ahora dos años, cuando Estados Unidos fue testigo de un eclipse solar. Y es que, explicar un eclipse lunar desde el terraplanismo es complicado. Observar uno es precisamente una de las formas de desterrar la idea propia del terraplanismo, pues si realmente viviéramos en un disco con el Sol y la Luna a la misma distancia y del mismo tamaño, el eclipse se vería igual en todos los puntos del planeta, y no solamente en una franja como ocurre en realidad.

Para los terraplanistas, que creen en el concepto de la Tierra plana en el que el planeta es un gran disco con el Polo Norte en el centro y el continente antártico convertido en una gran mole de hielo tras el que se erige una cúpula celeste, el Sol y la Luna se encuentran al fin y al cabo a la misma distancia del suelo y tienen el mismo tamaño. Que la Luna se tiña de rojo o el Sol se oculte de pronto es un evento en el que los terraplanistas, en definitiva, también creen, aunque no compartan totalmente la explicación científica. Ellos no creen, al fin y al cabo, en la explicación científica de que un eclipse lunar es la sombra de la Tierra sobre la Luna, pues para ellos la Tierra no es una esfera. Simplemente defienden que un cuerpo oscuro que normalmente no se ve pasa frente a la Luna o el Sol provocando el eclipse.