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"Tener hijos es horrible": un influencer desata el debate sobre la paternidad

El creador de contenido, de 24 años, defiende que cada vez más jóvenes rechacen tener descendencia para priorizar su libertad

"Tener hijos es horrible": un influencer desata el debate sobre la paternidadYouTube/ALMAS LIBRES

Las nuevas generaciones están retrasando cada vez más la decisión de tener hijos. Factores como la precariedad laboral, el elevado coste de vida, la dificultad para acceder a una vivienda y la incertidumbre sobre el futuro están llevando a muchos jóvenes a replantearse la idea de formar una familia.

Además de las razones económicas, cada vez son más quienes priorizan su desarrollo profesional, sus metas personales y su libertad individual. En este contexto, las voces que cuestionan abiertamente la maternidad y la paternidad están ganando protagonismo en redes sociales.

Bernardo Torres carga contra la idea tradicional de la paternidad

Uno de los últimos en generar controversia ha sido el influencer y diseñador industrial mexicano Bernardo Torres, de 24 años. Durante una entrevista en el podcast de Verónika Santos, el creador de contenido aseguró que no tiene intención de convertirse en padre y defendió que la sociedad ha idealizado en exceso la experiencia de tener hijos.

Hay que cuestionarse esto seriamente. Está súper romantizado, te dicen que es un ‘regalo de la vida’. No, no lo es. Es horrible”, afirmó durante la conversación.

Torres argumentó que criar a un hijo implica una enorme inversión de tiempo, energía y recursos, algo que, en su opinión, limita la capacidad de las personas para perseguir determinados objetivos vitales.

Consumen dinero, energía, tiempo, deseos y sueños. No puedes cumplir tus sueños porque tienes a tus hijos y no pueden ser los dos”, sostuvo.

"La felicidad no depende de tener hijos"

El influencer también cuestionó una de las creencias más extendidas sobre la paternidad: la idea de que tener descendencia garantiza felicidad, realización personal o trascendencia.

Según explicó, muchas personas siguen aferradas a ese concepto sin reflexionar sobre las dificultades reales que implica la crianza. En su intervención llegó a asegurar que numerosos adultos arrastran problemas emocionales no resueltos y terminan proyectándolos sobre sus hijos.

“Eres un niño grande educando a un niño pequeño”, resumió, de forma contundente.

Un niño pinta junto a su padre mientras este trabaja en casa.

Torres insistió además en que la sociedad no suele hablar con suficiente honestidad sobre los desafíos diarios de criar a un hijo y cuestionó que el éxito económico de una persona sea una prueba de una crianza satisfactoria.

Las declaraciones del creador mexicano llegan en un momento en el que el descenso de la natalidad se ha convertido en una tendencia global. En numerosos países, especialmente en Europa y América Latina, las nuevas generaciones retrasan o descartan la posibilidad de tener hijos por motivos económicos, sociales o personales.

La popularidad de movimientos como el antinatalismo o, simplemente, la reivindicación de crianza ha abierto un debate cada vez más visible sobre las expectativas sociales en torno a la familia y la realización personal.

Como era de esperar, las palabras de Bernardo Torres no tardaron en viralizarse. Un fragmento de la entrevista fue compartido en la red social X, donde miles de usuarios debatieron sobre la validez de sus argumentos.

Mientras algunos respaldaron su postura y defendieron que tener hijos debe ser una decisión plenamente consciente y libre de presiones sociales, otros consideraron que su visión resulta excesivamente pesimista y alejada de la experiencia de millones de padres y madres.

Una discusión que refleja un cambio generacional

Más allá de la polémica, las declaraciones de Bernardo Torres ponen sobre la mesa una realidad cada vez más evidente: las nuevas generaciones están cuestionando modelos de vida que durante décadas se consideraron incuestionables. La decisión de tener hijos ya no se percibe únicamente como una etapa natural de la vida, sino como una elección personal que implica profundas consecuencias económicas, emocionales y sociales. Un debate que seguirá creciendo a medida que cambien las prioridades y expectativas de los jóvenes en todo el mundo.