Hace tiempo que es un meme, un chiste recurrente. Supermán se esconde detrás de unas gafas para adoptar la identidad de Clark Kent y en 80 años nadie le ha descubierto. Esta exitosa estrategia parece que ha creado escuela y algunos menores británicos han seguido su ejemplo. Les ha bastado pintarse un bigote con el lápiz de cejas de su madre para intentar saltarse los sistemas de verificación de edad. Y ha colado.
El Reino Unido aprobó y puso en marcha la ley Online Safety Act en julio de 2025 para obligar a las plataformas digitales a instalar sistemas de verificación eficaces para impedir el acceso de los menores de edad a contenidos inadecuados. Dos años después, la ONG Internet Matters ha presentado el informe The Online Safety Act: Are Children Safer Online?, en el que analiza si se ofrece una protección real.
Hackers analógicos
Para este estudio se encuestó a 1.270 menores de entre 9 y 16 años y a sus progenitores a lo largo de todo el Reino Unido. De entrada, se descubrió que alrededor de un tercio de los niños consiguió saltarse los sistemas de verificación de edad en línea. Además, al 46 % de ellos les pareció que saltarse estos controles era sencillo, frente a un 17 % que los vio difíciles. Por rangos de edad, el 52 % de los mayores de 13 años y el 41 % de los menores de 12 no vieron complicaciones en hacerlo.
Pero la sorpresa llegó en cuanto a los métodos empleados. Frente a la relativa sofisticación que supone usar una aplicación de VPN, muchos han optado por formas más creativas a la par que sencillas. Uno de los testimonios más llamativos es el de la madre de un joven de 12 años, que narró cómo su hijo había utilizado un lápiz de cejas para dibujarse un bigote y aparentar mayor edad ante el sistema de verificación. El resultado de tan ingeniosa, o quizá ingenua, estrategia es que el software clasificó al menor como un adolescente de 15 años.
Y no es el único truco empleado, que puede ir desde simplemente utilizar fechas de nacimiento falsas, el clásico documento de identidad de otra persona o usar imágenes de personajes de videojuegos para mostrarlas frente a la cámara. Incluso la cooperación de los propios progenitores, según han reconocido el 26 % de los padres encuestados.
La IA como arma secreta
Ante esta realidad, lo fácil que puede resultarle a cualquier menor superar este control, y sumando la presión que sobre las grandes plataformas de internet ejercen diferentes gobiernos para que no eludan sus responsabilidades sobre la protección de menores, Meta, la matriz propietaria de redes sociales como Facebook, Instagram o Threads, y los servicios de mensajería WhatsApp y Messenger, ha anunciado que está reforzando sus mecanismos de verificación con un sistema de inteligencia artificial para identificar y eliminar cuentas de usuarios menores de 13 años.
Esta iniciativa es una de las medidas adoptadas por la empresa tecnológica dentro de una estrategia de seguridad basada en IA y que ha sido diseñada para corregir las limitaciones de los métodos tradicionales y reducir la facilidad con la que menores acceden a plataformas y contenidos que se les quiere restringir.
Las herramientas inteligentes que está desarrollando quieren identificar indicadores contextuales que permitan estimar la edad de una persona. Para ello se realizarán análisis de publicaciones, comentarios, biografías y descripciones buscando referencias relacionadas con etapas escolares, deportivas y celebraciones sociales, como pueden ser cumpleaños, todos ellos datos que pueden ofrecer pistas sobre la edad real de quien quiere abrir esa cuenta.
Además, se va a reforzar esta revisión con técnicas de análisis automatizado orientadas a examinar rasgos físicos, como pueden ser altura y estructura ósea, a partir del contenido multimedia compartido. Meta afirma que “al combinar esta información visual con el análisis de texto e interacciones, es posible aumentar significativamente la cantidad de cuentas de menores de edad que se identifican y eliminan” y aclara que no se trata de un mecanismo de reconocimiento facial, ya que no busca identificar a individuos.
Borrado de cuentas
Analizada esta información con las herramientas de IA elegidas, los equipos de seguridad pueden llegar a la conclusión de que una cuenta es gestionada por un menor de 13 años y entonces proceden a su suspensión. Si se da el caso, el usuario deberá validar nuevamente su edad mediante los procedimientos establecidos por la empresa para tratar de recuperar el acceso a su cuenta. Si no supera estos filtros, su perfil se eliminará definitivamente.
Una segunda medida es que las cuentas que se confirme que pertenecen a usuarios de entre 13 y 15 años, en lugar de borrarlas o bloquearlas, tendrán asignada automáticamente una cuenta para adolescentes. Estas cuentas por defecto cuentan con restricciones de contenido y controles parentales activados por sistema. De esta manera se pretende ofrecer un entorno más seguro para este grupo de edad.