Entre las figuras más relevantes de los últimos meses en las redes sociales de Estados Unidos destacaba la de la soldado Jessica Foster, que además de guapa, rubia, ojos azules y una buena silueta a la que el uniforme, daba igual el de trabajo, el de servicio o el de gala, le encajaba como un guante. Mostrándose firme partidaria del presidente Trump, sobre el escenario de la guerra contra Irán, su popularidad despegó entre los seguidores del mundo MAGA (Make America Great Again).
Rozando el porno
Pero hace unos días, una investigación del diario The Washington Post desvelaba que Jessica Foster, nueva reina de las redes sociales, estaba creada por inteligencia artificial. La cuenta de Instagram, ahora eliminada, difundía imágenes de la supuesta soldado con compañeros en bases militares, en un buque en la operación Epic Fury contra Irán o posando junto a líderes como Vladimir Putin o Volodímir Zelenski.
Aunque no había ninguna etiqueta que indicara que el contenido estaba generado con inteligencia artificial, ciertos detalles en las imágenes (faltas de ortografía en carteles o el hecho de que vistiera uniformes que pertenecen a distintos cuerpos) sugieren que así era.
Nada de lo que compartía el perfil era real, pero llegó a acumular más de un millón de seguidores. Según The Washington Post, “numerosas cuentas de derecha, que difunden patriotismo mezclado con pornografía blanda, utilizan mujeres ficticias e imágenes convincentes para atraer a los espectadores en una internet saturada, monetizar su interés y obtener réditos políticos”. De hecho, además de imágenes profesionales junto a Donald Trump y políticos diversos, otras imágenes mostraban gestos, actitudes y poses más sugerentes y sexualizadas. OnlyFans no andaba muy lejos. De hecho, la existencia de otra cuenta en la conocidísima página azul a la que acudir era sugerida varias veces.
También en Irán
El uso de figuras femeninas en la propaganda bélica es una estrategia recurrente en los conflictos desde hace décadas, pero en la guerra de Irán este recurso se ha actualizado gracias a la inteligencia artificial —como la creación de mujeres sintéticas— para reforzar la adhesión a la causa de cada bando.
Según recogen desde Efe Verifica al analizar el caso de Jessica Foster, este no ha sido el único en el que se ha empleado la sexualidad femenina y la inteligencia artificial para extender los mensajes propagandísticos en esta guerra en los últimos meses. Así, recogen el caso de Irán, donde BBC Verify () descubrió la presencia en TikTok de cientos de vídeos de mujeres soldados hechas con IA que difunden mensajes proiraníes durante la guerra; algunos de ellos alcanzaron más de 10 millones de visualizaciones.
La publicación de estos contenidos deja entrever una acción coordinada, debido a que las cuentas fueron creadas en fechas similares y compartían las imágenes con mensajes muy parecidos, según la BBC.
Las mujeres que aparecen en esos vídeos, en los que se atisban ciertos signos de IA como texturas artificiales o voces sintéticas, cumplen el arquetipo de mujer femenina y atractiva, al igual que Jessica Foster. Cabe destacar, no obstante, que las mujeres en Irán tienen prohibido participar en combate. Y también llama poderosamente la atención que muchas de ellas no lucen el preceptivo velo, algo que está severamente castigado por el régimen iraní.
Los casos de Ucrania e Israel
La figura femenina se ha utilizado como catalizador de la propaganda bélica. Durante la Primera Guerra Mundial, se explotó la imagen de la mujer como encarnación del deber patriótico y para incentivar que los hombres se alistaran, mientras que en la Segunda Guerra Mundial se utilizó para la movilización laboral, con el icónico “We Can Do It!” de los carteles de Rosie la Remachadora.
En conflictos recientes, la propaganda ha presentado a la mujer con un rol más activo para proyectar valores de modernidad, democracia o resistencia. Es el caso de la guerra en Ucrania, en la que Kiev ha utilizado la imagen de soldados mujeres para humanizar el conflicto y presentarse a Occidente como una sociedad moderna e igualitaria, según explica Efe Verifica. Así, el ejército ucraniano ha difundido en estos más de cuatro años de guerra imágenes de mujeres empuñando armas, soldados femeninas en el frente o desfilando.
Del mismo modo, Israel utilizó este recurso durante la guerra en Gaza. Cuentas oficiales del Gobierno israelí publicaron durante el conflicto imágenes de unidades femeninas en combate o en bases militares, en un intento de humanizar la imagen del Ejército y presentarse como un país moderno e igualitario, frente a la falta de derechos de la mujer en Palestina.
La instrumentalización de las mujeres miembro del Ejército israelí no es nueva. Algunos autores han documentado ejemplos desde principios de 2000, acuñando este fenómeno como Combat Cuties (Chicas Monas en Combate), en el que la propaganda cosifica y sexualiza a estas mujeres para minimizar la imagen destructiva de la guerra.
Se trata, por tanto, de estrategias antiguas a las que la inteligencia artificial abre un infinito mar de posibilidades que ya empieza a explotarse en la actual guerra de Irán.