Con la primavera ya instalada, los días se llenan de planes y pasamos mucho más tiempo al aire libre. Excursiones, escapadas improvisadas, paseos por el campo o interminables horas de parque toman el relevo a los fríos meses de invierno recogidos en casa. Y con ese cambio de hábitos, llega otro: el de los cuidados que requiere la nueva estación.
La mayor exposición al sol, el aumento del polen o la presencia de insectos hacen que aparezcan molestias como alergias, irritaciones cutáneas o picaduras, sobre todo en los más pequeños. En este contexto, revisar y adaptar el botiquín familiar se convierte en un paso clave para responder mejor a estas nuevas necesidades.
"Adaptar el botiquín a cada época del año es una forma sencilla de anticiparse a las necesidades de la familia. Hacer una revisión al inicio de la temporada permite retirar productos que ya no se utilizan, comprobar qué conviene reponer y asegurarse de que el contenido se ajusta a cada momento", explica Mar Santamaria, responsable de Atención Farmacéutica de PromoFarma by DocMorris.
Aliviar los síntomas de las alergias
Uno de los clásicos de la temporada primaveral son las alergias. El aumento del polen hace que las molestias respiratorias y oculares se vuelvan más frecuentes, especialmente en niños. Actuar a tiempo y contar con soluciones básicas puede marcar la diferencia en cómo se gestionan estos síntomas.
Para los ojos, pueden ser útiles unas toallitas de limpieza ocular, que ayuden a mantener la zona limpia y calmada. En el caso de la congestión nasal, los lavados con agua de mar permiten eliminar alérgenos e hidratar la mucosa, y pueden complementarse con sprays nasales en casos leves. "Cuando los síntomas son más intensos", destaca Santamaria, "es importante consultar con un profesional sanitario".
Protección solar a diario
Si hay un gesto que gana protagonismo en estos meses, es el de aplicar protección solar. Pasamos más horas al aire libre y estamos más expuestos a los rayos del sol. A esto hay que añadir que, en esta época del año, la piel puede estar más sensible, por lo que darse protector solar a diario se vuelve esencial.
Contar con un fotoprotector facial, otro corporal y formatos prácticos para reaplicarlos permite adaptarse mejor a cada momento del día. Aplicarlo bien y sobre todo, volver a ponerlo cada dos horas, especialmente en niños, es lo que realmente garantiza una buena protección.
"Además de reaplicar la protección, es importante no olvidar zonas como las orejas, la nuca o el dorso de las manos, y contar con formatos prácticos como el stick, que facilita la reaplicación en zonas más sensibles o en cualquier momento del día", añade Santamaria.
Básicos para golpes y rozaduras
Al haber más actividad, también es probable que aumenten los pequeños accidentes en forma de caídas, rozaduras o golpes, especialmente entre los más pequeños de la casa. Tener los básicos a mano permite actuar con rapidez y evitar complicaciones.
Un botiquín bien preparado debería incluir un líquido antiséptico para desinfección de heridas, gasas, apósitos, tiritas, tiras de aproximación, pinzas y tijeras. También puede ser muy útil contar con un stick antirozaduras o con un gel con árnica para molestias musculares leves. En caso de heridas más profundas, sangrado persistente o signos de infección, conviene acudir a un profesional sanitario.
Anticiparse a las picaduras
Las picaduras de insectos son otro de los habituales en esta época, especialmente en planes al aire libre o en contacto con la naturaleza, por lo que aquí la prevención juega un papel clave.
Contar con un repelente de insectos adecuado a cada edad ayuda a reducir el riesgo. Debemos tener en cuenta que, algunos bichitos como las garrapatas, pueden transmitir enfermedades serias, por lo que la prevención es muy importante. Si la picadura ya se ha producido, los productos calmantes tipo postpicadura permiten aliviar las molestias de forma rápida.
Cuando el ritmo se acelera y los planes al aire libre se multiplican, un botiquín bien preparado se convierte en un buen aliado y permite centrarse en lo que de verdad importa: disfrutar, sin sobresaltos, del tan ansiado tiempo libre.