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La punta del iceberg para hacer más grande al Baskonia

El Buesa Arena, nacido como feria ganadera, ha recorrido casi seis décadas hasta convertirse en la casa del club azulgrana y en uno de los grandes espacios deportivos y culturales de Vitoria

La punta del iceberg para hacer más grande al BaskoniaAlex Larretxi

El Fernando Buesa Arena se prepara para dar otro gran paso en su historia al pasar a ser propiedad del grupo Baskonia-Alavés. Una trayectoria que se remonta varias décadas antes de convertirse en el hogar de éxito del club vitoriano y que ha recorrido casi sesenta años hasta transformarse en uno de los grandes recintos deportivos y culturales no solo a nivel nacional sino internacional.

Una casa que el Baskonia encontró por cuestión de necesidad. A finales de los años 80, el vetusto pabellón de Mendizorroza empezó a quedarse pequeño ante la cada vez mayor demanda de la afición baskonista. Además, la propia Liga ACB obligaba a disponer de un pabellón con una capacidad mínima de 5.000 espectadores.

Es ahí cuando se planteó el cambio de escenario a lo que hoy se conoce como el Fernando Buesa Arena, aunque por aquel entonces distaba mucho de ser lo que es en el presente.

De feria ganadera a pista de baloncesto

El recinto se construyó en 1966 con el objetivo de alojar en él la Feria del Ganado. Más de diez años después, en 1977, la construcción fue vendida a la Diputación Foral de Álava, a la que ha pertenecido desde entonces.

Sin embargo, a principios de los años 90 la antigua plaza ganadera dio un cambio radical. Ante la necesidad ya mencionada del Baskonia, el club azulgrana y las instituciones alavesas impulsaron una remodelación que convirtió el edificio en un recinto deportivo con capacidad para unos 5.000 espectadores.

El 11 de septiembre de 1990, el edificio pasó a llamarse Pabellón Araba y apenas cuatro días después, el 15 de septiembre, se inauguró con un partido entre el Baskonia y el Atlético de Madrid Villalba. A partir de ese momento, el Baskonia empezaba a escribir una nueva etapa lejos de Mendizorroza.

Construcción de la Plaza del Ganado en 1976.

La parroquia azulgrana continuaba creciendo al mismo ritmo que los éxitos del club y, con el paso de los años, el pabellón también fue cambiando. En 1998 se llevó a cabo una primera ampliación, que elevó su capacidad por encima de los 9.000 espectadores y permitió al recinto ganar una dimensión mucho mayor.

También empezó a acoger competiciones de gran calibre. Una de las más recordadas fue la Recopa de Europa de 1996, conquistada por el propio Baskonia en Vitoria. En febrero de 2000, tras el asesinato de Fernando Buesa, el pabellón adoptó su nombre actual como homenaje al político socialista, uno de los grandes impulsores del proyecto.

Los años de esplendor

Las nuevas ampliaciones del pabellón vinieron acompañadas de los años de máximo esplendor del equipo vitoriano, con la conquista, entre otros logros, de tres campeonatos de la ACB. El Buesa Arena se convirtió en el escenario de algunas de las noches más importantes de la historia del Baskonia y en una de las grandes señas de identidad del club.

El último gran salto llegó con la ampliación acordada en 2010 y estrenada en 2012, que elevó el aforo hasta las 15.504 localidades. Con esa reforma, el Buesa Arena pasó a estar entre los grandes pabellones cubiertos del norte y reforzó su condición de recinto de referencia.

Además, no solo acogía ya los partidos del conjunto vitoriano. Debido a su capacidad y a sus instalaciones, sirvió de sede para varios torneos de primer nivel, como cinco Copas del Rey —2000, 2002, 2008, 2013 y 2017—, varias Supercopas ACB y una Final Four de la Eurocup, abriendo así las puertas de Vitoria a la celebración de grandes eventos deportivos.

Esa nueva dimensión permitió que Vitoria acogiera en 2019 la ansiada Final Four de la Euroliga, una cita histórica para la ciudad y para el propio pabellón. El CSKA Moscú terminó saliendo vencedor de aquel fin de semana, pero el Buesa volvió a demostrar su capacidad para albergar acontecimientos de primer nivel internacional.

Mucho más que baloncesto

Más allá de los eventos deportivos, el Buesa Arena también ha acogido toda clase de eventos culturales. A comienzos de los años 2000 pasaron por su escenario artistas y grupos como Maná, Supertramp, La Oreja de Van Gogh, Estopa, Extremoduro, Ana Torroja o Miguel Bosé.

Con la gran ampliación de 2012, el pabellón ganó todavía más potencial como espacio multiusos, aunque durante años el baloncesto siguió siendo su principal actividad. En los últimos tiempos, sin embargo, el Buesa ha vuelto a ganar protagonismo en la agenda cultural y de ocio de Vitoria con conciertos, festivales de música electrónica, espectáculos familiares y eventos deportivos alejados del basket, como veladas de MMA.

De la Feria del Ganado al baloncesto europeo. De Mendizorroza a las grandes noches continentales. Y ahora, con el Grupo Baskonia-Alavés encaminando la adquisición del recinto dentro del Proyecto Ondare, el Fernando Buesa Arena se prepara para escribir otro capítulo en una historia que todavía parece lejos de haber tocado.