El Baskonia deberá afrontar este verano una modificación en su cuerpo técnico tras la salida de uno de los entrenadores ayudantes. Se trata del escocés Jack Burgess, que no continuará en el club después de una única temporada en el banquillo azulgrana.
Su marcha, confirmada por el propio protagonista en las redes sociales, deja una vacante que la entidad vitoriana deberá cubrir en el marco de la planificación de la próxima campaña.
En el staff que, salvo giro inesperado, seguirá capitaneado por Paolo Galbiati se mantienen, en cambio, otras piezas clave como Pablo Pin y el vitoriano Xabier Aspe, que seguirán formando parte del equipo de trabajo del Baskonia en un futuro proyecto que buscará consolidar su crecimiento tras un curso de luces y también alguna sombra.
La etapa de Burgess en Vitoria, breve pero intensa, ha estado marcada por un gran éxito deportivo del equipo, que culminó una temporada sobresaliente con la conquista del título de Copa en la que destacaron jugadores como Timothé Luwawu-Cabarrot, Eugene Omoruyi y Trent Forrest.
El técnico escocés se ha despedido agradeciendo a la ciudad y a la afición el cariño recibido durante su estancia en Vitoria. En su despedida, ha querido recordar especialmente el ambiente vivido en la Plaza de la Virgen Blanca tras el éxito logrado, así como la emoción del pitido final de la final, momentos que asegura que no olvidará.
Burgess llegó a Vitoria el pasado verano procedente del Casademont Zaragoza, donde ya había desarrollado parte de su carrera como técnico asistente, consolidando una trayectoria ligada al baloncesto español en los últimos años.
Con su marcha, el Baskonia abre una nueva vacante en su estructura técnica en un momento clave de la planificación estival, con el objetivo de dar continuidad a un proyecto que ha vuelto a situarse entre los referentes del baloncesto europeo.