Síguenos en redes sociales:

La apuesta por los pesos pesados le falla a Galbiati

Los azulgranas dicen adiós en cuartos con una imagen pobre: sin juego colectivo, sin rotación y con sus referentes por debajo del nivel exigido

Todas las fotos del Kosner Baskonia - Asisa JoventutAlex Larretxi

63

Cuando más se necesitaban, Paolo Galbiati guardó muchas de sus cartas y apostó por las de siempre. El técnico azulgrana, defensor durante toda la temporada de una rotación amplia que mantuviera al equipo fresco y competitivo, eligió para uno de los partidos más importante del año confiar casi en exclusiva en cinco hombres: Forrest, Simmons, Kurucs, Luwawu-Cabarrot y Diakite. Y no fueron capaces de evitar la decepción.

El resultado fue una eliminación en cuartos que duele precisamente por escenario: el Buesa Arena, con los suyos, en un encuentro a todo o nada. El 88-96 final no refleja sólo una derrota ante un Joventut muy bien plantado, sino también la falta de soluciones en el momento que los hombres de mayor confianza no fueron suficientes.

Spagnolo fue el ejemplo más claro. El italiano había sido uno de los más activos en los dos primeros cuartos, sólido en defensa y atrevido con el balón en mano en las penetraciones, pero desapareció prácticamente de la rotación en la segunda mitad. Con él en pista, el Baskonia tenía algo de vida; sin él, el equipo se quedó sin frescura ni ideas. Omoruyi, otro de los que había aportado mucho en momentos clave del curso, apenas sumó 15 minutos. Villar, cuatro. Edwards, dos. Frisch y Sedekerskis, cero.

Los cinco elegidos acumularon minutos, pero no el rendimiento esperado. Luwawu-Cabarrot, señalado durante toda la serie por el Joventut con defensas dobles y constante presión, volvió a ser el punto débil más evidente: 15 créditos que no se tradujeron en ventajas reales, con una valoración (2) que resume una tarde y una eliminatoria para olvidar. Además, en lo que seguramente fuera su despedida del Baskonia.

Forrest firmó 14 puntos, igual de insuficiente y siempre en acciones individuales. Simmons aportó 18, el mejor registro individual entre los titulares, aunque en un contexto de derrota que minimiza cualquier estadística individual. Kurucs, con un doble-doble de 11 puntos y 10 rebotes, fue de los pocos que no defraudó en términos de compromiso, pero sufrió varios altibajos.

¡Búscate en las gradas del Kosner Baskonia - Asisa Joventut!Alex Larretxi

21

El mayor problema, sin embargo, no fue la suma de actuaciones individuales sino la ausencia de un Baskonia reconocible como equipo. Los azulgranas no generaron ventajas de forma colectiva en prácticamente ningún momento del partido. Cuando algo salió bien, fue por la inspiración puntual de un jugador, no por un sistema que funcionara.

Ricky Rubio volvió a marear a los gasteiztarras con su manejo del ritmo, y la defensa local fue incapaz de complicarle los tiros exteriores a unos verdinegros que encontraron demasiadas facilidades en momentos decisivos.

El adiós en cuartos cierra una temporada con luces y sombras muy marcadas. La Copa del Rey en el bolsillo es un título que nadie puede quitarle al Baskonia, y tiene un valor real. Pero la eliminación prematura en la ACB, unida a una Euroliga en la que el equipo nunca ofreció una imagen convincente, deja un sabor agridulce que no se borra fácilmente.