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El curioso caso de Nando de Colo

A sus 38 años, una de las némesis del Baskonia vive su enésima juventud y ha vuelto al Fenerbahce en busca de más títulos

El curioso caso de Nando de ColoFenerbahce

Cuando un jugador con 38 años de edad se convierte en uno de los fichajes estrella de la temporada en la Euroliga, es que ese jugador debe ser muy especial. Sólo unos pocos elegidos pueden presumir de seguir ofreciendo a esa edad el rendimiento que está dando el base-escolta francés Nando De Colo, a quien el Kosner Baskonia conoce muy bien por todas las veces que ha sido víctima de su talento a lo largo de la historia.

Este viernes, desafiando las leyes de la naturaleza, De Colo volverá a ser una de los principales dolores de cabeza del Baskonia, ya que, como si por una máquina del tiempo hubiera pasado, ha vuelto a convertirse en una de las estrellas del Fenerbahce. Cuando en el verano de 2022 dejó el cuadro turco para fichar por el Asvel tras una temporada con varios percances físicos, todo apuntaba a que su declive había comenzado y que viviría en su país su última aventura antes de retirarse. Nada más lejos de la realidad.

De Colo, a quien perfectamente se podría confundir con Benjamin Button, ha ido mejorando sus prestaciones desde su llegada al Asvel y esta campaña estaba promediando 13,6 puntos, 4,7 asistencias, 2,1 rebotes y 17,8 créditos de valoración, números por encima incluso de las espectaculares medias de su carrera deportiva –14,8 puntos, 3,7 asistencias, 2,6 rebotes y 16,8 créditos de valoración en 342 partidos de la Euroliga–.

Ese gran rendimiento convenció al Fenerbahce para hacer un esfuerzo por recuperarlo tres años después de su salida y reforzar así una cuerda exterior debilitada por las lesiones de Arturs Zagars y Scottie Wilbekin. La oferta convenció a De Colo, a quien, pese a haber ganado ya dos títulos de la Euroliga, le atrajo la posibilidad de añadir un tercer entorchado a su estantería, en la que también figuran una decena de títulos de clubes, dos medallas olímpicas, una mundial y tres europeas con la selección de Francia, de la que se retiró en 2024.

Qué mejor lugar para intentar ese último (o penúltimo) baile en busca del entorchado europeo que en el vigente campeón de la competición, al que conoce a la perfección de su etapa allí, y bajo las órdenes de un técnico como Saras Jasikevicius, a quien se enfrentó como jugador y que ha demostrado plena confianza en él desde su llegada a Estambul.

Así lo demuestran sus 45 minutos de juego en dos partidos ante el Valencia Basket y la Virtus, ambos saldados con victorias y con un aporte decisivo de De Colo (14 puntos y 2,5 asistencias de media). “¿Qué se puede decir de Nando? Lo ve todo, lo entiende todo. Es como un entrenador en el campo. Le dices una cosa, sólo una, y ya está. Jugadores así ya no existen hoy en día”, halagó Jasikevicius tras el triunfo en la difícil cancha de la Virtus Bolonia de Dusko Ivanovic el pasado miércoles.

Entre sus víctimas favoritas

Por lo tanto, es esperable que este viernes ante el Baskonia vuelva a contar con una cuota importante de minutos, lo cual no es una buena noticia para los alaveses. No en vano, el conjunto vitoriano es un rival que se le ha dado especialmente bien a De Colo a lo largo de su extensa carrera, en la que ha pasado por el Cholet, el Valencia Basket, los San Antonio Spurs, los Toronto Raptors, el CSKA Moscú, el Fenerbahce y el Asvel.

Su noche con más puntos y valoración en la Euroliga (39 y 44), de hecho, se produjo ante el Baskonia cuando militaba también en el Fenerbahce un 17 de octubre de 2019. Además, su velada con más recuperaciones (6) tuvo igualmente al inquilino del Buesa Arena como oponente.

“¿Qué se puede decir de Nando? Lo ve todo, lo entiende todo. Es como un entrenador en el campo. Le dices una cosa, sólo una, y ya está. Jugadores así ya no existen hoy en día”

Saras Jasikevicius . Entrenador del Fenerbahce

Por si fuera poco, De Colo fue el verdugo de los alaveses en el play off correspondiente a la temporada 2018-19, cuando sus excelsas actuaciones ofensivas fueron determinantes para que el CSKA de Moscú eliminara al Baskonia y lo dejara fuera de la Final Four de Vitoria-Gasteiz, con 28 puntos en el tercer partido y otros 27 en el cuarto.

Posteriormente, terminó alzando el título de campeón precisamente en el Buesa Arena, repitiendo el campeonato de 2016 con el conjunto ruso, en el que además se llevó el premio a máximo anotador de la temporada, MVP de la fase regular y MVP de la Final Four.

Un palmarés envidiable para uno de los jugadores más talentosos que han pasado por el torneo continental. A sus innumerables recursos anotadores hay que sumarles una excelente lectura y visión de juego para ejercer como base cuando el equipo lo necesita. Enviarlo a la línea de personal, con sólo 89 fallos en 1.337 tiros libres lanzados a su carrera (93,3% de acierto), tampoco es un buen plan para atar en corto al segundo máximo anotador de la historia del torneo (5.054) sólo por detrás de los 5.658 del exbaskonista Mike James.