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Competencia feroz en el 'cuatro' del Baskonia

El gran rendimiento de Kurucs y Omoruyi deja con un papel anecdótico a Frisch y plantea dudas de cara a la vuelta de Tadas

Competencia feroz en el 'cuatro' del BaskoniaJorge Muñoz

La escasez de jugadores en el puesto de pívot lleva toda la temporada siendo uno de los principales temas de conversación en el entorno del Kosner Baskonia. Desde la marcha de Luka Samanic, a quien se le sigue sin encontrar sustituto, Khalifa Diop y Mamadi Diakite, que no es un cinco puro, han asumido todo el peso del puesto de pívot, donde en muchos encuentros se ha echado en falta un tercer hombre grande. Todo lo contrario sucedeen otras posiciones como la de base, con multitud de efectivos, o, como está se está evidenciando en las últimas fechas, en la de ala-pívot.

El conjunto gasteiztarra tiene un bendito problema en el cuatro, ya que todos los jugadores que se están alternando en esa posición en las últimas semanas están ofreciendo un fantástico rendimiento. Rodions Kurucs, al que le costó ponerse a la altura de sus compañeros al perderse el primer tramo de la temporada por una intervención quirúrgica en la fascia del pie en verano, se ha asentado definitivamente como ala-pívot titular del equipo.

El letón es el encargado de marcar el tono físico del equipo desde el primer minuto en cada partido, contagiando su energía y carácter batallador a sus compañeros y dejándose siempre hasta el último gramo de fuerza sobre la cancha. Además, es el jugador con más recursos del equipo a la hora de postear, recurso con el que no contaba el Baskonia en temporadas anteriores, y con el avance de las semanas ha mejorado notablemente su puntería desde el perímetro.

De hecho, viene de completar la mejor actuación de su carrera en Euroliga con 18 puntos, 5 rebotes, 17 créditos de valoración y un 4/4 en triples en 26 minutos. Se ha convertido en imprescindible para Paolo Galbiati por esa energía que aporta y su gran regularidad en ambas competiciones con 9,2 puntos, 4,5 rebotes y 1,8 asistencias de media en la ACB y 6,9 puntos, 3,4 rebotes y 1,4 asistencias en la Euroliga.

Cuando él se sienta en el banquillo, es Eugene Omoruyi, que llegó a Vitoria hace un mes como recambio del lesionado Sedekerskis, quien mantiene altas las dosis de energía del equipo. Su gran rendimiento ha sido toda una sorpresa y está demostrando ser mucho más que un jugador físico, intenso en defensa y con capacidad reboteadora.

Omoruyi es un ala-pívot con una excelente lectura de juego y capacidad de pase, que ejerce como desatascador en muchas acciones ofensivas y que suele tomar la decisión correcta. Es versátil, coloca buenos bloqueos, es capaz de hacer daño en penetración aprovechando su físico, ocupa distintas posiciones gracias a esa polivalencia... En la Euroliga es uno de los azulgranas mejor valorados con 8,4 puntos, 3,4 rebotes, 1,9 asistencias y 11,6 créditos en menos de 15 minutos por choque. Todo un acierto de la secretaría técnica, en definitiva.

El gran desempeño de Kurucs y Omoruyi está provocando que Clément Frisch, una de las apuestas de futuro de la entidad en verano, apenas esté contando con protagonismo a pesar de que está haciendo una buena labor últimamente en los pocos minutos que disputa.

Siempre suma en la faceta anotadora y el pasado domingo en la visita al Girona fue el gran héroe de los azulgranas al anotar 19 puntos y recoger 8 rebotes en sólo 15 minutos de juego. Pese a esa exhibición, contra el Efes en Euroliga sólo disputó 4 minutos, en los que le dio tiempo para sumar 2 puntos y 2 rebotes.

A la espera de Tadas

Si en estos momentos a Frisch le está costando ganarse los minutos, su situación será más difícil aún cuando Tadas Sedekerskis se recupere de la operación en el tobillo a la que se sometió en diciembre. Si los plazos avanzan según lo previsto, el lituano estará de vuelta a mediados de febrero, coincidiendo con el final del contrato temporal de Omoruyi.

En el caso del nigeriano, el Baskonia se encuentra con un dilema similar al vivido con Kobi Simmons, ya que su puesto estaría ya bien cubierto con Kurucs, Tadas y Frisch, pero si el club no ejecuta su opción de ampliar su contrato hasta el final de la temporada dejaría escapar a un jugador que está resultando muy importante en la rotación, siendo de hecho el más valorado de los cuatro en la Euroliga.

Teniendo en cuenta la escasez de pívots en la plantilla y la dificultad para encontrar un cinco puro en el mercado, no es descartable que la secretaría técnica opte por quedárselo por su capacidad para, al igual que Kurucs, jugar como pívot puntualmente.

Si eso sucede podría darse la extraña situación en la que incluso el propio Sedekerskis, capitán azulgrana e indiscutible las últimas temporadas, tuviera dificultades para contar con minutos como ala-pívot pese a haberse planificado la plantilla para que él jugara en ese puesto este año.

Con Kurucs y Omoruyi a este nivel, la alternativa de Frisch y el tiempo de adaptación que necesitará Sedekerskis para recuperar su mejor nivel, no es descartable incluso que tenga que buscar minutos en el puesto de alero en detrimento de su compatriota Radzevicius. Ese, en cualquier caso, será un problema de futuro para un Galbiati que a día de hoy difícilmente podría estar más satisfecho con el rendimiento de sus ala-pívots, para los que habitualmente tiene halagos en sus intervenciones en rueda de prensa.