Con la victoria conseguida el jueves en cancha del Anadolu Efes, el Kosner Baskonia se quitó un gran peso de encima tras 394 días sin ganar un encuentro a domicilio en la Euroliga. Cayó, por lo tanto, un muro mental que sin duda ha influido en algunas derrotas en el epílogo esta campaña y que ahora le permitirá competir fuera de casa con una mochila más ligera a la espalda.

Eso sí, no será nada fácil darle continuidad a este despertar como visitante, ya que el próximo compromiso a domicilio de los gasteiztarras en la máxima competición europea tendrá lugar nada menos que en el Telekom Center, más conocido por los aficionados como OAKA y hogar del todopoderoso Panathinaikos.

El conjunto heleno, a pesar de contar con una plantilla imponente, no se está mostrando tan intratable como otras temporadas y arrastra una serie de problemas de los que el Baskonia podría aprovecharse para regresar de Atenas con una victoria y revivir el Oakazo de 2006.

No en vano, el conjunto griego arrastra lesiones de varias de sus estrellas, ausentes en su último compromiso en cancha del Bayern de Múnich, que terminó con victoria para los bávaros por 85-78.

En dicha cita no estuvo presente el gran referente ofensivo del equipo, Kendrick Nunn. El máximo anotador y MVP de la pasada edición de la Euroliga, que promedia 19,4 puntos por choque este curso, se perdió el compromiso por una lesión en el tobillo izquierdo y es seria duda para el choque contra el Baskonia.

También se ausentó uno de los referentes interiores del equipo como es Konstantinos Mitoglou, en su caso por una lesión muscular en el isquiotibial que sufrió en un entrenamiento a principios de mes.

Más opciones tiene de reaparecer el exbaskonista Nikos Rogkavopoulos, que no viajó a Múnich a causa de una enfermedad, pero que tiene margen para recuperarse y estar disponible el próximo martes a partir de las 20.15 horas.

Quien seguro que no se vestirá de corto es Mathias Lessort, uno de los grandes dominadores interiores de Europa los últimos años. El pívot francés, que sufrió aquella grave lesión en el peroné contra el Baskonia la pasada temporada, forzó para participar en la Final Four, pero no se encontraba totalmente recuperado y desde entonces está siguiendo un plan específico para regresar a la acción en perfectas condiciones. En noviembre vio frenada su progresión por un edema óseo y su debut esta campaña no se espera hasta finales de enero o principios de febrero.

A todo ello hay que sumarle el ya de por sí convulso ambiente que rodea cada jornada al Panathinaikos, con las habituales polémicas en las que se ve inmerso su presidente Dimitrios Giannakopoulos o las declaraciones de su entrenador Ergin Ataman, que ha asegurado esta semana que si no ganan la Euroliga o la Liga Griega, se irá del club en verano. En el curso 2023-24 dio el mismo ultimátum con su presencia en la Final Four y terminó ganando la Euroliga.