Máximo peligro para el Araski en el ecuador
El conjunto gasteiztarra integra el nutrido vagón de equipos con cinco triunfos que pelearán por salvarse
La salvación en la Liga Femenina tiende a estar en las diez victorias, por lo que habiendo alcanzado el ecuador de la competición y con el Kutxabank Araski teniendo ya en su casillero particular cinco, bien se podría resumir que la mitad de los deberes ya están hechos.
Sin embargo, la igualdad de la máxima categoría del baloncesto nacional ha provocado que al final de esta primera vuelta, el conjunto gasteiztarra esté en puestos de descenso a causa del average.
Ahora mismo, el colista es el Gran Canaria con tres victorias y luego llega un empate de hasta cuatro equipos con cinco partidos ganados en su casillero (Araski, Estepona, Cadí La Seu y Estudiantes). Además, muy cerca les preceden el Gernika y el Joventut con un triunfo más.
El Jairis impone su calidad en Mendizorroza
En el club alavés ha habido luces y sombras en estos meses. Las de Made se han mostrado por momentos fuertes y solventes, en especial, a principio de temporada y jugando lejos de casa. Sin embargo, también ha habido rachas negativas donde se ha llegado a observar una imagen preocupante, especialmente en el aspecto defensivo.
Ante esta tesitura, cabe destacar la igualdad de una liga que cada día es mayor, tanto en la parte alta de la clasificación como en la baja. En el panorama actual, resulta muy complicado vaticinar quién va a vencer en cada jornada porque siempre salta alguna sorpresa.
Problemas en casa
El Araski inició la temporada generando mucha ilusión porque en las primeras dos jornadas venció al Perfumerías Avenida y al Gernika en Mendizorroza.
Sin embargo, a partir de aquí, es cuando aparecieron las sombras de un equipo que no sabe lo que es volver a ganar como local desde aquel derbi. Las otras tres victorias llegaron a domicilio, algunas de ellas con remontadas épicas como la de Leganés.
Un aspecto negativo es que se han sufrido derrotas en Vitoria ante rivales directos como el Cadí La Seu, Estepona o Spar Gran Canaria. A domicilio, en cambio, sí que se ha doblegado a rivales que empatan o que están muy cerca en la clasificación como Leganés, Gernika o Joventut. El resumen es que, como local, el Araski ocuparía puestos de descenso, pero como visitante estaría en play off.
Por tercer año consecutivo, Sami Hill vuelve a ser el foco anotador del equipo y la jugadora más fiable. La canadiense, que está jugando su tercera temporada en Vitoria, se ha vuelto a echar el equipo a sus espaldas. Aunque la moneda a veces salga cruz, la base siempre muestra ese carácter que tanto le gusta a la afición y a su entrenadora. Es poco habitual ver a Hill por debajo de los dobles dígitos en anotación, ya que promedia 11,5 puntos por partido.
Este curso, la canadiense vuelve a estar muy bien arropada en el puesto de base y junto a ella, la jovencísima Dembele está dando de qué hablar. La catalana está demostrando que tiene un gran futuro por delante y además de promediar 6,8 puntos y 8,3 de valoración, destaca por su gran capacidad de dirección.
Mollenhauer, al rescate
Si se habla de puntos, hay que destacar las actuaciones de Toussaint, que con mejor o peor día, siempre lo intenta y se ha convertido por derecho propio en una de las líderes en anotación. La dominicana sigue muy de cerca a su compañera Hill con un promedio de 9,3 puntos por partido.
Una noticia positiva para Made Urieta fue un cambio de piezas que se vivió a finales de noviembre cuando Lawrence, quien no estaba cuajando grandes actuaciones ni parecía haberse adaptado muy bien a la ciudad, decidió no continuar en la plantilla.
Días después quien aterrizó en la capital alavesa fue Alexy Mollenhauer. La alero de Azerbaiyán se adaptó enseguida al equipo y rápidamente pasó a ser una pieza clave para la de Amurrio. Hoy en día, se ha convertido en otro foco de anotación para el Araski con una media de 9,6 puntos en los siete encuentros que ha disputado hasta la fecha.
Donde quizá sí que hay que poner un pero es en la batería interior del Araski, ya que sus pívots han sido demasiado irregulares. Es cierto que Morro, Dornstauder y Jourdain han sido decisivas en algunas victorias, pero ninguna de ellas ha conseguido tener esa regularidad necesaria para darle más estabilidad al equipo.
En ese sentido, el estilo con el que más cómodo se encuentra el Araski es con un juego rápido y eléctrico. Para ello, el trabajo en la pintura es más importante que nunca, en especial en la faceta del rebote.
Una tarea en la que Morro y Jourdain con un promedio de 6,6 y 6,2 respectivamente, mejoran considerablemente los 4,2 rebotes de Quinn y los 2,3 de Brotons. La pívot cubana tuvo un gran comienzo de liga con varias actuaciones estelares en lo que a anotación se refiere, pero con el paso de los partidos se ha difuminado.
Falta de regularidad
No solo sus interiores, sino que la plantilla al completo necesita ser más regular para evitar tanto sufrimiento como el curso pasado en una liga que ya ha demostrado que la permanencia estará muy cara.
La clasificación comienza a apretar de lo lindo, los rivales directos como el Estepona han hecho fichajes de campanillas (Contell y Atkinson) y las vitorianas deberían empezar a sonreír en Mendizorroza lo antes posible para evitar males mayores en una temporada donde las apreturas son máximas.