Antonio Muñoz Molina, Ana Belén, Fernando Trueba, Juan Claudio Cifuentes, Pedro Iturralde, Paco de Lucía... son varios los nombres propios que a lo largo de los años han recibido la Makila de Honor de Ondas de Jazz. Este martes, el ciclo vuelve a hacer entrega de su máximo reconocimiento. Esta vez, eso sí, nada será igual en la capital alavesa. El pasado mes de octubre fallecía Joseba Cabezas, fundador y director del programa, y, cómo no, va a ser él quien sea homenajeado en una cita llena de emociones y sonidos.

El encuentro con el público se va a producir a partir de las 19.00 horas en el Conservatorio Jesús Guridi. Será en una actuación que servirá para cerrar la programación de esta edición tan especial. Sobre las tablas, además, se contará con un grupo creado de manera expresa para esta fecha, conformado por nombres que no necesitan de presentaciones en la escena.

Los sonidos

Ahí estarán, dando forma y fondo a Euskal Bostkote, el pianista Iñigo Ruiz de Gordejuela, el baterista Borja Barrueta, el contrabajista Ander García, el trompetista Asier Ardaiz y el guitarrista Jean Marie Ecay.

Iñigo Ruiz de Gordejuela. Alex Larretxi

“Bajo el lema Cinco voces del jazz, un solo lenguaje: pura libertad sonora, el quinteto reúne a cinco músicos con trayectorias brillantes e internacionales que regresan ahora a sus raíces para protagonizar un encuentro irrepetible”, como explican desde Ondas de Jazz. “Tras años desarrollando carreras separadas sobre algunos de los escenarios más importantes del panorama musical, vuelven a reunirse en un proyecto exclusivo que simboliza perfectamente la conexión” entre el camino recorrido por el ciclo y la senda que se transitará en el futuro.

El reconocimiento

Sin duda, la actuación de la formación será más que interesante y estimulante, pero no hay duda de que esta clausura de Ondas de Jazz tendrá un único nombre propio como protagonista. Son incontables las ocasiones en las que el propio Joseba Cabezas estuvo en el escenario del Jesús Guridi presentando y conduciendo el programa, charlando con los músicos y acercando la música a miles y miles de personas. Este martes volverá, aunque sea de otra manera.

“Durante veinte años, Joseba no solo programó conciertos. Construyó una familia cultural alrededor de la música, creó oportunidades para jóvenes músicos y defendió una manera cercana, abierta y profundamente humana de entender la cultura. Su pasión sigue viva en cada edición de Ondas de Jazz y especialmente en este concierto de clausura, que será también una celebración de su legado”, apuntan desde la asociación Jazzargia, cofundada por Cabezas y responsable de la realización de un programa que rinde homenaje a su creador.