Entre los nombres propios que salieron a la palestra durante el balance de este martes en el BAKH, uno de los protagonistas fue el de Mariano Díaz. El director deportivo del Alavés, Sergio Fernández, salió en en defensa del delantero hispano-dominicano, al que consideró víctima de una crítica infundada: "Me parece tremendamente injusto el trato que recibe, las valoraciones que se hacen sobre él. Muchas de las opiniones se hacen desde el desconocimiento, no se puede poner ningún tipo de objeción a su trabajo en el día a día".
El leonés apeló a lo externo para explicar por qué el ariete no ha podido mostrar su mejor versión a lo largo del curso. "Se ha encontrado con circunstancias que le han perjudicado y con el gran rendimiento de sus compañeros. Eso ha impedido ver su mejor versión", argumentó, señalando además condicionantes externos a la voluntad del propio jugador: "En la elección que toman los entrenadores, creo que con Mariano hay una serie de condicionantes que han afectado en su rendimiento".
Y lo cierto es que la temporada del hispano-dominicano ha sido para olvidar. Aterrizó en Vitoria-Gasteiz el pasado verano con la intención de relanzar una carrera lastrada por años de ostracismo en el Real Madrid y el Sevilla, pero Mendizorroza tampoco le ha deparado el protagonismo que buscaba. Un incidente en diciembre le costó la confianza de Eduardo Coudet y le mantuvo fuera de las convocatorias durante cerca de tres meses.
Cuando la llegada de Quique Sánchez Flores abrió una puerta que parecía cerrada, no pudo aprovecharla: sus diez minutos en Mestalla, donde desperdició una ocasión clara y acusó el tiempo sin competir, sellaron su regreso a la oscuridad del banquillo. Doce apariciones, cinco de titular, 420 minutos y ningún gol en LALIGA resumen el balance final. Y eso que fue de los albiazules más destacados en pretemporada.
LA QUINTA OPCIÓN
No ha ayudado tampoco la competencia. Lucas Boyé y Toni Martínez han estado muy por encima de él en la jerarquía ofensiva, e Ibra Diabate ha ido ganando peso progresivamente en el esquema del madrileño. Con contrato hasta 2027, su futuro en el club es una incógnita, y Fernández no quiso comprometerse en ningún sentido: "Intentaremos buscar la mejor solución posible para todos". Pura ambigüedad que admite todas las lecturas posibles.