Recuerdos imborrables de la final europea de Dortmund
Los protagonistas del subcampeonato de la UEFA del Alavés de 2001comparten anécdotas de sus hazañas de esa temporada arropados por la afición babazorra
La historia del Deportivo Alavés volvió a latir con fuerza este sábado en una charla celebrada en Mendizorroza de la mano de Iraultza, en la que varios protagonistas de la histórica temporada 2000-01 repasaron, junto a Emilio Quílez como conductor del acto, los recuerdos de aquella inolvidable aventura europea que llevó al conjunto babazorro hasta la final de la Copa de la UEFA en Dortmund contra el Liverpool.
Relacionadas
El encuentro estuvo marcado por la nostalgia, las anécdotas y el orgullo de un vestuario que, más de dos décadas después, sigue despertando admiración entre la afición albiazul.
Entre los protagonistas presentes estuvieron jugadores como Iván Tomic, Pablo Gómez, Martín Herrera, Javi Moreno, Martín Herrera, Ibon Begoña, Óscar Agüero ‘Pipo’, Dan Eggen, Cosmin Contra, Hernes Desio, Jorge Azkoitia, Josu Sarriegi, Óscar Téllez y varios integrantes del cuerpo técnico de aquel histórico Alavés, Alberto Garmendia, Mané, Agustín Abascal y Jesús Gaisán .
Todos ellos fueron recibiendo el cariño de un público entregado desde el primer momento. Los aficionados no dejaron pasar la oportunidad de agradecerles haber formado parte del capítulo más brillante de la historia del club y muchos aprovecharon para fotografiarse o intercambiar unas palabras con sus ídolos de aquella época.
Reencuentro histórico de la plantilla del 2001
Uno de los momentos más emotivos de la mañana llegó con la aparición de José Manuel Esnal “Mané”. El técnico llegó cuando la charla ya había comenzado y, en cuanto los asistentes se dieron cuenta de su presencia, toda la sala se puso en pie para dedicarle una larguísima ovación.
Durante varios minutos únicamente se escucharon aplausos dirigidos al entrenador que convirtió a aquel Alavés en una referencia europea. El gesto emocionó incluso a algunos de los presentes, conscientes de la enorme huella que todavía mantiene el técnico en la memoria del alavesismo.
Recuerdos inolvidables de Europa
Durante la charla, Emilio Quílez fue guiando el recorrido de aquella temporada inolvidable, repasando eliminatorias, anécdotas y momentos clave del camino hacia la final europea. Pablo Gómez recordó cómo aquel grupo consiguió hacerse un hueco en Europa pese a no partir entre los favoritos. “Éramos un equipo humilde, pero teníamos una confianza enorme y un vestuario muy unido”, explicó el vitoriano.
“Éramos un equipo humilde, pero teníamos una confianza enorme y un vestuario muy unido”
Iván Tomic dejó una de las frases más aplaudidas del acto al asegurar que “no importaba el rival, siempre nos dejábamos la piel”. El serbio recordó especialmente la mentalidad competitiva del equipo y cómo el grupo fue creciendo conforme avanzaba el torneo. “Cada partido hacía crecer más la confianza del equipo”, añadió durante una intervención muy celebrada por los asistentes.
Martín Herrera, por su parte, explicó que desde la portería percibía “una tranquilidad especial” en los momentos importantes y destacó que el equipo nunca perdió la personalidad. “Sabíamos competir y nunca dejamos de creer”, señaló el guardameta argentino al recordar varias noches europeas en Mendizorroza.
“Éramos un equipo humilde, pero teníamos una confianza enorme y un vestuario muy unido”
También tomaron protagonismo nombres como Javi Moreno y Cosmin Contra, dos de los futbolistas más recordados por la afición albiazul. Muchos asistentes rememoraron los goles, las asistencias y el carácter competitivo que mostraba aquel equipo cada jueves europeo. “Lo que vivimos en Vitoria fue irrepetible”, comentaron varios de los protagonistas al recordar el apoyo constante de la grada.
La huella albiazul
La final de Dortmund frente al Liverpool ocupó buena parte de la conversación. Los exjugadores coincidieron en que aquella derrota dejó dolor, pero también un orgullo inmenso por haber colocado al Deportivo Alavés en el escaparate internacional. Emilio Quílez recordó algunos de los momentos más icónicos de aquel encuentro y cómo la ciudad vivió aquellos días con una ilusión difícil de repetir.
Además de las anécdotas deportivas, durante el acto también hubo espacio para hablar del lado más humano de aquel vestuario. Varios protagonistas insistieron en la amistad que todavía mantienen más de veinte años después y en la importancia que tuvo el compañerismo dentro del grupo. “Antes que un equipo, éramos una familia”, reveló uno de los asistentes al recordar la convivencia de aquella temporada.
“El día de la final llevaba una corbata con los colores del Alavés”
A medida que avanzaba la mañana, el ambiente se volvió todavía más cercano entre público y protagonistas. Muchos aficionados compartieron recuerdos personales de aquella final y de las celebraciones vividas en Vitoria durante aquella histórica campaña europea.
Los más veteranos rememoraban dónde vieron los partidos o cómo recibieron al equipo tras regresar de Dortmund, mientras que los más jóvenes escuchaban con atención historias que hasta ahora solo conocían por vídeos o relatos familiares.
La sensación general al finalizar el acto era la de haber revivido, aunque solo fuera por unas horas, una de las épocas más especiales que ha protagonizado el Deportivo Alavés.
Mesa y mantel por las bodas de plata de la final de Dortmund
La charla concluyó entre aplausos, fotografías y conversaciones entre aficionados y protagonistas. Quienes pudieron acercarse al acto se llevaron un nuevo recuerdo imborrable de aquella histórica final europea, mientras que los más jóvenes pudieron comprender de primera mano por qué aquella noche de Dortmund y aquel Alavés de 2001 significan tanto para la historia albiazul.
Más de dos décadas después, aquel equipo sigue ocupando un lugar privilegiado en la memoria del Alavés y del fútbol europeo, demostrando que algunas historias jamás dejan de emocionar.